Se busca rival para Bernard Hopkins

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El boxeo no descansa, prohibido colgar los guantes. Para este fin de semana la división de los semipesados se viste de largo, dos campeones de la categoría harán una demostración de fuerza en lo que puede ser un preludio al esperado reto que se avecina el próximo año.

Hablamos de Sergei Kovalev y Adonis Stevenson, patriarcas, con permiso del veterano Bernard Hopkins, de las 175 libras. Con el americano en el ocaso de su carrera, buscan ocupar el trono vacante. Ambos se enfrentan a rivales incómodos pero asequibles. El ruso Kovalev intentará dar cuenta del ucraniano Ismayl Sillakh, y a su vez, el canadiense Stvenson afrontará el reto de superar al británico Tony Bellew.

Aunque boxísticamente presentan similitudes, atesoran un martillo en cada mano, son dos estilos de “pegadores” distintos. Tanto el uno como el otro imprimen un ritmo y una presión tan elevada que sus oponentes deberían acarrear en su esquina con una bombona de oxígeno para poder respirar entre asalto y asalto.

Son verdaderas trituradoras de carne. Pero como hemos señalado anteriormente, no son idénticos:

1. Adonis Stevenson posee una izquierda afilada y penetrante, un relámpago que se pierde de vista... hasta que impacta en el cuerpo. Nunca se sabe cuando dará fe de este arma para conectar, pero serán mazazos limpios sobre el rostro normalmente. A sus 36 años, con cientos de asaltos a sus espaldas, no ha perdido técnica ni movilidad. Resulta sorprendente la agilidad y destreza que muestra caminando sobre el ring. Por contra, presenta sus veladas como un show particular, ofreciendo toda una amalgama de espectáculos de baile, faltas de respeto al oponente y bravatas al público asistente. Cosas que, particularmente, parecen fuera de tono en un campeón del mundo.

2. Sergei Kovalev hace de su potencia y cadencia de golpeo su carta de presentación. Avasallador por naturaleza, castigador cruel. En definitiva, inaguantable en el encordado. Sus manos son tremendamente peligrosas, a destacar ambos ganchos (en especial el de izquierda) por detrás de la guardia. Se trata de un “puncher” capaz de soltar ráfagas de 3-4 golpes muy continuas, arrasando con todo a su paso. Técnicamente es algo menos ducho que Stevenson (y por supuesto que Hopkins), más lento de movimientos y con la guardia más vulnerable. Como advirtiera nuestro compañero Jesús de Gregorio, un día dará con alguien con piernas y movilidad suficientes para eludir sus acometidas y pasará problemas.

Como boxeador, Adonis Stevenson es más completo que Sergei Kovalev. Tiene técnica, pegada y velocidad de ejecución en todos sus movimientos. En un virtual combate entre estos dos monstruos de la demolición, mi balanza se decantaría por el canadiense. Son muy peligrosos y dependiendo del tipo de combate que eligieran llevar se decantaría a un lado o al otro. Por ejemplo, si fuera más estratégico, Stevenson tendría más papeletas para firmar la victoria. Si por el contrario optasen por una guerra abierta, el ruso subiría en las apuestas.

Como en cada deporte, se busca derrocar al monarca, al regente del título de “el mejor”. Y en su división esa corona o credencial la ostenta Bernand Hopkins. Bien es sabido que el equipo de Stevenson trabaja mano a mano con la HBO para consolidad el proyecto. Como plan B, hablamos de ello anteriormente, una eliminatoria entre Stevenson y Kovalev para presentar un “retador” a Hopkins. Lo cual se presenta más factible.

El americano, con 48 primaveras a sus espaldas, es conocedor de sus limitaciones. Ante ambos corre grave peligro de salir dañado tras una exitosa última etapa. Si ha de correr el riesgo –me pongo en su piel-, que primero “se peguen” entre ellos. Teniendo en cuenta las cualidades de los aspirantes, ambos tendrían serias posibilidades de ganar a Hopkins. En especial Stevenson por su mejor repertorio.

La división de los semipesados esta “caliente”. Históricamente ha estado casi olvidada -junto con el peso crucero-, pero últimamente algún que otro foco ha girado en esta dirección. Y como siempre se debe a los boxeadores y no al peso en sí. Si existen púgiles de categoría y dignos de ser vistos, observados, animados y analizados, el aficionado mostrará interes. Justo esto es lo que está pasando, una élite entre los que encontramos a los 3 púgiles mencionados más: Beibut Shumenov, Lucian Bute y Jean Pascal, hace que disfrutemos de una época de esplendor. Que continúe.

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