La estrategia con la que el Canelo Álvarez le ganará a Daniel Jacobs

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Saúl “Canelo” Álvarez tendrá este sábado una de las pruebas más duras de su carrera este sábado en la T-Mobile Arena de Las Vegas, cuando enfrente a Daniel Jacobs.

Quizás desde sus peleas con Gennady Golovkin el mexicano no enfrentaba un peleador que prometa una complicación seria. Jacobs tiene el tamaño físico, la velocidad y la habilidad para desafiar al Canelo.

Analizamos los puntos más importantes que definirán la pelea y que el Canelo tiene que explotar para llevarse el triunfo.

1. La rehidratación 

No es un tema menor. De hecho, es la clave más importante en la pelea. En la negociación del combate, el equipo del Canelo logró imponer un segundo pesaje obligatorio el mismo día de la pelea.

Ambos peleadores se subirán a la báscula el viernes, y luego lo harán nuevamente el sábado, el mismo día de la pelea, a las 8 de la mañana. Ninguno de los dos peleadores deberá pesar más de 170 libras en el pesaje del sábado. Si se supera ese peso, el infractor deberá pagar una penalización de varios cientos de miles de dólares por cada libra de más.

Es decir, que en el pesaje del viernes, ninguno de los dos peleadores deberá pesar más de 160 libras, y luego la mañana del sábado, ninguno de los peleadores deberá pesar más de 170 libras.

Evidentemente, el equipo del Canelo busca sacar la ventaja. Daniel Jacobs es un peleador grande para la categoría. Mide 1.83, y le saca casi 10 centímetros al Canelo. Jacobs suele matarse físicamente para dar el peso de 160 libras los viernes, y luego rehidratarse sin límites en las horas previas al combate para reabastecerse y subir fuerte a la pelea. Aunque claramente, luego de la rehidratación, Jacobs suele subir por encima de 170 libras.

Al poner el segundo pesaje, el equipo del Canelo busca que Jacobs suba mermado. Que no alcance una recuperación plena luego del calvario para marcar las 160 libras el viernes en el primer pesaje. Eso afectaría a Jacobs en su velocidad y en su resistencia aeróbica.

2. El castigo al cuerpo

Cuando el Canelo se mide ante peleadores físicamente grandes, enfatiza su castigo al cuerpo. Basta con recordar cómo demolió a Liam Smith y a Rocky Fielding. Ante Daniel Jacobs, se antoja que esa sea una arma muy efectiva.

Como ya se mencionaba, se espera que Jacobs suba mermado físicamente. Se antoja que su velocidad de manos le dure unos cuantos rounds y vaya apagándose conforme avanza el combate. Lo mismo con su resistencia aeróbica.

Para acelerar esto, el Canelo deberá utilizar una estrategia con énfasis al hígado, principalmente. De esta forma, Jacobs se quedará sin aire más pronto, y tendrá que pararse sobre el ring para hacer un combate cuerpo a cuerpo. Es un terreno que le conviene más al Canelo.

3. Duelo de contragolpeadores

Daniel Jacobs es un peleador que contragolpea bien. Espera el ataque del rival, y luego devuelve inmediatamente el ataque, como si fuera una cobra. La efectividad de su contragolpe depende principalmente de su velocidad.

El estadounidense es ágil de manos. Mete dos o tres manos con velocidad y nitidez. 

El Canelo también es un peleador de contragolpes, pero su contrataque no es de velocidad, sino de poder. Busca meter un solo golpe de poder al contragolpear. 

Esta tendencia de ambos peleadores forzará a que sea uno de ellos el que busque el combate y tire el primer golpe. Seguramente será el Canelo quien vaya al frente, y Jacobs quien busque el contragolpe. 

El mexicano tendrá que ser muy hábil para no caer en el contragolpe de Jacobs. Deberá utilizar fintas para abrir a Jacobs y tirarle señuelos para que el estadounidense tire golpes, y entonces poderlo contragolpear.

Jacobs tiene un alcance de brazos superior al Canelo, y buscara mantener siempre al mexicano en la distancia, incluso en el contragolpe. Eso puede ser algo con lo que el Canelo batalle al buscar su propio contragolpe de poder.

4. Velocidad de manos

Lo decíamos. Daniel Jacobs tiene velocidad de manos y alcance. Tiene un muy buen jab. Lo lanza con velocidad y precisión. Es un golpe que le gana puntos, principalmente en la primera mitad de las peleas, cuando el estadounidense está entero físicamente.

El mexicano lo tiene que mermar rápido. Todos los caminos llevan a Roma, y para el Canelo todos los caminos, desde la negociación misma de la pelea, lo llevan a buscar la merma física de Jacobs a medio combate.

Si a Jacobs se le quita la velocidad, se le estará quitando gran parte de su peligrosidad. Sin la velocidad, y a media pelea, Daniel Jacobs será simplemente un peleador valiente, fajado en el cuerpo a cuerpo, buscando terminar la pelea con dignidad y valor. Estará expuesto a ser noqueado.

Ese escenario de la segunda mitad de la pelea es justamente el que el Canelo busca y quiere. Si logra llevarlo por ese camino, no habrá quien le quite ese triunfo al mexicano.  

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