La farsa de Mayweather-McGregor

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Si se tratara de una pelea callejera, en cualquier callejón de Dublín o Michigan, no hay ninguna duda: McGregor destrozaría a Mayweather Jr. en mil pedazos. Le volaría los dientes de oro que lleva puestos. Tal como lo hizo Marcos René Maidana, la primera vez que enfrentó al Money. Lo aniquiliaría no sólo en la lucha de piso, que ningún boxeador conoce, sino en la lucha de pie, porque McGregor tiene más herramientas que Floyd: high kicks, low kicks, llave de brazos y tantísimas técnicas más, un repertorio que ningún pugilista tiene, ni sabe cómo defender.

Pero esto es boxeo, señores. Y enfrente está el escurridizo, huidizo, el rey del boxeo defensivo del siglo XXI. Ahí es donde se aniquila el sueño de los fanáticos de las MMA (artes marciales mixtas) que piensan que McGregor puede hacer historia en otro deporte, un deporte que se practica hace 7 mil años, que fuera ensayado por los griegos, los persas, los egipcios, los romanos... Todas las civilizaciones de la humanidad tiraron trompadas. Y los ingleses, hace 150 años se encargaron de reglamentarlo para fundamentar su práctica. La pelea ya está por firmarse, es la información que llega de EEUU. Sólo un milagro hará que el rey de las MMA le gane a Mayweather. Imposibles no hay. Porque al cabo, son dos hombres tirando golpes. Y un buen bollo, aniquila cualquier certeza.

Argumentos tiene McGregor, al cabo, para soñar con un golpe mortífero: tiene 12 años menos que Floyd. Y una forma física envidiable. Su objetivo, desde ya, será la pelea corta. En las MMA, se batalla a 3 o 5 rounds de 5 minutos. Y en una jaula. McGregor apostará todo de entrada. Sorprender con su ferocidad en ataque. Él sabe lo que es maltratarse por el show. En la UFC el espectáculo suele ser sangriento. Estremecedor. Mayweather nunca, en 25 años de boxeo amateur y profesional, tuvo una pelea tan virulenta como las que atravesó McGregor.

Pero esto es boxeo, se insiste. Está reglamentado. Y con los guantes puestos, la cosa cambia. Primero, Mayweather elige los guantes más acolchonados, los que le resultan más afin a su boxeo. La impotencia de McGregor al ver como sus mejores manos no le hacen mella a su rival no debería porqué causar sorpresa en el público. Deberá lidiar con esa y muchas otras dificultades. Por ejemplo, McGregor sólo podrá utilizar las piernas para desplazarse en el ring. Tamaña decepción se llevará al ver cómo sus dos armas están atadas por el reglamento. Pero supongamos que McGregor logra combinar buenas manos y desbordar a Mayweather en un pasaje del combate. Money enseguida trabará la acción. La estadística muestra que no recibe más de dos (tres, a lo sumo) golpes al hilo. ¿Ustedes piensan que McGregor sabe trabar, acaso? Los guanteos que hizo y que se pueden ver en Youtube fueron ante boxeadores clase C, como el sudafricano Van Heerden, campeón de la IBO. Poco roce para un retador a la corona mundial del CMB.

Pero volvamos a la análisis previo de la pelea. No es de extrañar que, en el fragor de la lucha, aunque suene exagerado, el instinto tal vez lo haga lanzar algún golpe incorrecto o patada, que bien podría valerle la descalificación. McGregor no sabe tirar ganchos, deja el torso erguido cuando los lanza, de modo que el golpe no es acompañado con la rotación de la cintura y no es empujado con todo el cuerpo. Algo a pulir, también, es el recorrido de sus directos. Una vez que los lanza, sus puños terminan abajo. Bien sabido es que la mano va y vuelve enseguida a la guardia. McGregor no lo ejecuta. Tiene buena cintura y cambia bien los pies en la guardia. Su cross de izquierda le valió varios nocauts. Eso sí, sus rivales, nunca estaban bien afirmados en el suelo. Pegarle a alguien en el aire es fácil. En las MMA se pelea suelto, para poder sacar patadas de todo tipo. No así en el boxeo, donde los pugilistas avanzan con pasos cortos y seguros, para consolidar el peso de sus descargas, y evitar que una trompada los haga tambalear.

Por eso la guardia no lineal. Queda claro: escribimos de dos deportes distintos, bien distintos. La velocidad de McGregor es interesante, hay que reconocerlo. Eso desorienta. A cualquier novato claro. Como boxeador, es un buen amateur. Mayweather, en cambio, es el estratega número 1 del boxeo profesional. Ni siquiera rivales muchos más potentes han logrado acabar con él. Y difícilmente, lo conseguirá un rival que hizo un curso acelerado de boxeo. Lo que entregó McGregor hasta hoy en día no es boxeo. Es boxeo adaptado para MMA. No es lo mismo. Sus rivales concentran las energías en defender una patada, y cuando se lanzan desprotegidos al ataque, a buscar un derribo, se encuentran con una mano cruzada que los termina enterrando de cabeza al piso. En las MMA, el irlandés se vale del boxeo para ganar. En el boxeo, necesitará mejores armas. Y que los santos estén de su lado. Sea cual fuere el resultado, McGregor ya ganó: por pelear contra Mayweather, cobrará una bolsa que equivale a la que ganó en diez peleas en la UFC. Que viva el negocio.

*Este texto fue originalmente publicado en Sitio de Boxeo

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