Los 5 campeones mas duraderos del momento

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El boxeo tiene 17 categorías que están regidas por cuatro máximas entidades del presente: CMB, AMB, OMB y FIB. Por lo tanto, posee una totalidad de 68 campeones, sin contar vacantes. Pero de ellos, solo seis boxeadores retuvieron su cetro por cuatro años o más. Eso se podría explicar primero, por el alto nivel competitivo. Es decir, que solo seis hayan podido retener su título habla del altísimo nivel que atraviesa hoy el boxeo (en tono irónico), y lo difícil que puede ser sostener su faja.

Eso podría haber sido verdad hace 20 años, pero hoy es sabido el bajo nivel que atraviesa esta disciplina en general en todas sus divisiones, salvo algunas (súper ligero, welter, mediano, etc.).  Así que podemos eliminar esa teoría de la “alta competitividad” para explicar la escasez de campeones duraderos. Por otra parte, esto también podría hablar maravillas de este grupo selecto de solo seis prodigios capaces de retener, durante tanto tiempo, su fajín de campeones. Pero tampoco es la cuestión, salvo en solo uno de los ejemplos que se dará a continuación.

Sin dar más vueltas, en esta ocasión le traemos los seis boxeadores que retuvieron (y retienen) durante más tiempo sus títulos mundiales.

1.  Chris John, peso pluma. 18 defensas.

En 2003 el indonesio obtuvo el título interino derrotando a Oscar León por decisión dividida. Desde ese momento hasta el día de hoy, completando una década como campeón, nunca soltó su cetro AMB. Si bien parece todo un logro, hay algunas “trampas” en su longevo período como “campeón”. Primero, como se acostumbra actualmente, no realizó más de dos peleas por año (en 2010 y 2013 peleó solo una sola vez). Además, en 2009 le otorgaron, por su interminable cantidad de defensas, el status de súper campeón. Mientras, el título regular quedó vacante y fue apoderado por el peligroso cubano, Yuriorkis Gamboa en 2009. Como dice la lógica y el reglamento, el “Súper” y el “regular” deben enfrentarse para saber quién es el verdadero campeón.  Pero eso, obviamente, no sucedió. El cubano sostuvo el titulo dos años enfrentando a tres boxeadores (García, Mtagwa y Barros), para luego, y a la par con John, ser consagrado como súper campeón, cetro que defendió ante Salido y Solís. En un verdadero entramado altamente complejo e irracional, la AMB permitía este tipo de incoherencias. Luego Gamboa se alejó un tiempo del ensogado, el titulo volvió a quedar vacante, mientras John siguió, sin ningún problema, siendo el Súper campeón que de “Súper” ya tenía muy poco. Los números: 11 defensas de su cetro regular y 7 del Súper campeonato en 10 años de dominio.

2. Omar Narváez, peso súper mosca. 16 defensas. 

El argentino tenía todavía en su cabeza la experiencia Sidney 2000, cuando solo en su décimo segunda pelea recibió su primer chance titular. Fue ante el nicaragüense, Adonis Rivas, en 2002. Narváez se consagró campeón en el mítico estadio Luna Park, en Buenos Aires tras darle una lección de boxeo en 12 rounds y llevarse una holgada decisión unánime. Estrella en su país, incógnito en el exterior, el argentino cimentó su carrera con mayor exposición en su tierra natal que en el lejano norte, donde predomina la gran competencia. Algunos comentan que prefirió la buena vida familiar. Otros lo pueden considerar un oportunista sin experiencia. Lo cierto es que sostiene su título hace más de 11 años y rompió, además, el récord de defensas de su compatriota, Carlos Monzón (con 15) tras lograr 16 con su cetro OMB mosca en 2009, ante Omar Soto. Además, decidió en 2010 subir de peso y se consagró campeón súper mosca ante Santiago Acosta, título que aún posee y cosecha ocho defensas. Sin embargo, pese a tantos exuberantes números su reconocimiento y respeto como campeón es casi nulo más allá de las fronteras argentinas. Entre sus dos fajas acumula 24 defensas, de las cuales solo 6 realizó en países extranjeros, entre los que no se encuentra Estados Unidos. Solo pisó tierras gringas en 2011, pero ni siquiera fue en su peso, sino en gallo. Allí enfrentó al indestructible, por ese entonces, Nonito Donaire. Muchos dijeron que en esa pelea Narváez fue a “cobrar un cheque” y, con mucha sabiduría, fue  lo que hizo, pues corrió 12 rounds completos. Así y todo, el boxeo, generoso, le permite seguir siendo campeón.

3. Wladimir Klitschko, peso pesado. 15 defensas.

El menor de los hermanos obtuvo el cetro FIB en 2006 tras vengarse de Chris Byrd (quién le había ganado a su hermano, Vitali) por nocaut técnico en siete episodios. Desde ese momento dominó por completo el escenario de los pesos pesados y defendió con éxito 15 veces su corona. Además, en 2008 consiguió también el título OMB perteneciente a Sultan Ibragimov (por decisión unánime) y en 2012 sumó el súper campeonato AMB ante Jean Marc Mormeck (nocaut en cuatro asaltos). Hay que destacar que junto a su hermano, campeón CMB desde 2008, han dominado el escenario de los pesados. Es casi sabido en el entorno boxístico que desde la partida de Mike Tyson y la ulterior salida de Lennox Lewis del boxeo, la máxima división del pugilismo entró en una decadencia sin precedentes. Es esta una de las razones por las que el apellido “Klitschko” es sinónimo de dominio en los pesados. Si bien muchos los consideraron grandes boxeadores, la realidad es que estuvieron pobremente probados, aunque hay que darles el crédito de que en medio de tanta mediocridad, son los mejores. Si bien surgieron nombres como Huck, Povetkin, Helenius, Chisora, Haye y, más recientemente Wilder, son jóvenes o veteranos con pocas habilidades para destronar a los dos hermanos que gracias a su altura y prominencia física les alcanzó para derribar a todos los aspirantes. Los números de ambos son: Wladimir tiene 15 defensas del cetro FIB, 11 del OMB y 4 del AMB. Mientras que Vitali posee 9 defensas del CMB.

4. Anselmo “Chemito” Moreno, peso gallo. 12 defensas.

Para el panameño también es meritorio, al igual que Ward aunque en menor medida, el tiempo que mantuvo su título AMB. En menor medida, porque combinó un legado de enfrentamientos con buenos boxeadores, pero también enfrentó a varios “sacos” de boxeo, además de nunca unificar títulos. Entre los primeros encontramos su obtención del título ante el ucraniano, Volodymyr Sydorenko. En 2008, Moreno lo destronó, por decisión unánime, cortando su racha de tres años ostentando el cetro AMB. Entre otras defensas exitosas, Moreno también se las rebuscó ante el ex campeón gallo Mahyar Monshipour y mosca Lorenzo Parra. También le prohibió la entrada a consagrarse campeón al reconocido armenio, Vic Darchinyan que lo dominó por decisión unánime en 2011. Casi sin rivales en su peso, la mejor pelea la tuvo en 2012 cuando decidió subir a peso súper gallo para mejores retos y se topó con el campeón ascendente, Abner Mares. En lo que fue casi un monólogo del mexicano, Moreno no pudo lucir el mismo dominio que tenía en la división inferior. Por lo tanto, luego de su frustrado “catch weight fight”, retornó a peso gallo en 2013 para una nueva defensa de su cetro Súper AMB ante el desconocido venezolano, William Urina. Así, completó su decimo segunda defensa de su título (8 de su cetro regular y 4 del súper campeonato). Desde 2011 el campeón regular es el japonés, Koki Kameda. El equipo de Moreno viene buscando enfrentar a nipón. La AMB determinó como obligatoria dicha pelea, por lo que es solo cuestión de tiempo para que unifiquen.

5. Andre Ward, peso súper mediano. 6 defensas en cuatro años de reinado.

Mucho se habló del estadounidense, que hace poco apabulló a Edwin Rodríguez para retener su faja AMB por decisión unánime. Ward, obtuvo dicho cinturón en 2009 cuando venció a Mikkel Kessler durante el torneo del Súper Six. En esa ocasión, el ex campeón Olímpico en Atenas 2004, dio una lección de boxeo al rígido y fuerte danés para consagrarse por primera vez en su carrera como campeón mundial. El titulo que defendió, como ya se dijo, ante Rodríguez también se jugó al todo o nada ante Allan Green y Sakio Bika en 2010. Asimismo, en 2011, Ward tuvo que lidiar con los experimentados Arthur Abraham y Carl Froch, a quienes despachó por decisión unánime.  En 2012, en lo que era uno de sus más grandes retos, noqueó de manera monumental a un Chad Dawson mucho más grande que él, ya que bajó de semi pesado a súper medio, pero que era más lento. Luego de aquella pelea “el Hijo de Dios” tuvo un rival más fuerte que a todos los que enfrentó en el ring: la lesión de su hombro derecho. Tras someterse a una operación no volvió a competir hasta finales de 2013 donde, reiteramos, aplastó a un inexperimentado Edwin Rodríguez. Con esta última pelea completó un total de seis defensas en cuatro años de reinado.

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