Mis 10 años de trabajar en Box Azteca

Compartir en:

Me gusta hablar poco del pasado, pues aun cuando sin duda hay momentos de inmensa alegría, invariablemente encuentra uno también rincones que se empeñó en olvidar.

Cuando se trata de hablar de diez años de Box Azteca, es diferente. La balanza se inclina irremediablemente al lado de los buenos recuerdos, las anécdotas y los momentos que definen por qué somos lo que somos, y por qué estamos en un lugar privilegiado del cariño de la audiencia, quienes son, en nuestro caso, mucho más que un número en una gráfica. Son también millones de rostros de seres humanos que encuentran en el boxeo la misma pasión que necesitamos todos para vivir, para sobreponernos de las derrotas y para entender que ningún combate, perdido o ganado tiene etiqueta de "definitivo".

Estrechamos miles de manos en diez años, escuchamos críticas y halagos por lo que hacemos con tanto cariño, reflexionamos y actuamos en consecuencia. En gran medida, en función de ser los mejores, porque así lo aprendimos de esta gran empresa que se llama TV Azteca, donde en diez años fuimos alumnos y también maestros.

Trabajando aquí por darle más que identidad, espíritu, a una marca que se conoce como Box Azteca, La Casa del Boxeo, nos reunimos un grupo de personas destinadas a recorrer el mismo camino por un gran lapso de tiempo, diez años, comenzando donde no quedaba nada de un deporte secuestrado por la televisión de paga. Emprendimos la marcha y dimos el primer paso en Azteca América, luego el segundo, y un tercero. Igual que un bebé aprendiendo a caminar, caímos para encontrar la experiencia y la constancia que tres años más tarde nos llevaron a la pantalla que hizo posible el resto de la historia, Azteca 7.

Noviembre de 2006. A las tres de la mañana, en la primera velada de cientos más. Así fue como inició Box Azteca, y desde entonces, este grupo, una nueva familia en la que como en todas hubo encuentros y muy pocos -aunque también memorables- desencuentros, que a la distancia nos hacen reír al recordarlos.

No dimensionamos lo que sucedió aquella noche. Gracias a Box Azteca hicimos trabajar juntos a varios iconos mexicanos del deporte mundial. Julio César Chávez, en la peor y la mejor de sus épocas; Marco Antonio Barrera, con su gran capacidad para tender siempre la mano; Erik Morales, Juan Manuel Márquez, Humberto González, Jorge Arce y Jackie Nava... el apoyo de sus voces enriquecieron una mesa de narrativa espectacular, que nos distingue en cualquier parte del mundo.

Por Box Azteca aprendimos a amar a las leyendas. Muhammad Ali, George Foreman, Tommy Hearns, Ray Leonard, Durán, Zárate, Olivares, Tyson, Trinidad... todos estuvieron ahí, cerca, hablando en nuestros micrófonos y obsequiando recuerdos imborrables. No hay boxeador grande sobre la faz de la tierra al que no podamos incluir en alguna pieza de nuestro trabajo, el periodismo al que amamos y en el que nuestra vida encontró sentido.

Los relevos naturales de estos seres legendarios inscribieron su propio nombre con letras de oro también en la historia y ahí estuvimos, y aquí seguimos, junto a Márquez, Pacquiao, Cotto, Álvarez, Crawford, Postol, Donaire, Walters, Lomachenko, Salido, Chávez y Golovkin.

Nuestros mexicanos gloriosos siguen maravillándonos cada semana, poniendo en alto el orgullo mexicano, y cuando hay poco que celebrar de una década, nos hacen olvidar por momentos a la política corrupta, homicidios, inseguridad y una economía que colapsa, recordándonos que los mexicanos somos mucho más que eso, y preferimos definirnos por la voluntad inquebrantable de Óscar Valdez, o la disciplina a prueba de todo de Gilberto Ramírez. La sangre nueva del boxeo en Nery, Muñoz, Ocampo, Rivas, Ortíz, Berchelt, Díaz, Estrada, y por lo menos, una decena más de jóvenes con potencial, elevan nuestra esperanza en el futuro, pues el boxeo es reflejo de la sociedad en todos los sentidos.

Con certeza, escribiría todo un libro del pasado, pero prefiero pensar en el futuro. Diez años de Box Azteca, son una gran celebración y también un gran reto. La Casa del Boxeo tiene muchas cosas que decir y muchas páginas de historia que escribir. 

Gracias a todos los que forman parte integral de este gran proyecto, a quienes transitaron una parte del camino, a clientes, amigos, y a "la otra familia" que está en casa como ancla y testigo de nuestro amor por este proyecto.

Celebremos juntos diez años de ser La única Casa del Boxeo.

* Aquiles Castañeda Bohmer es productor de Box Azteca.

¿Te gustó?


57