Pacquiao-Horn y la ley de la selva

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Oficialmente arrancó la promoción de la pelea entre Manny Pacquiao y Jeff Horn. Eso significa que igual arrancó la labor de ventas del promotor, en este caso Bob Arum de Top Rank, un hombre legendario en el ejercicio de vender combates.

Pacquiao admitió nunca haber visto pelear a su siguiente contrincante. Y si él no lo conoce, muchos aficionados menos. Por ello Bob Arum al declarar esta semana en la prensa, apeló a la narrativa de la ley de la selva, como ley de la vida.

“El joven león espera a que pase el tiempo del viejo león y lo reta por supremacía. Así es la vida.”

El australiano apenas completa un récord de 11 nocauts en 16 victorias (un empate, sin derrotas). Tiene 29 años y muy probablemente su vida cambie después de la noche del 2 de julio. Esa noche Horn no sólo intentará quitarle el cinturón welter de la OMB a una leyenda del boxeo, sino que lo hará en su ciudad, Brisbane, y en el Suncorp Stadium, que alberga capacidad para 55 mil personas.

Arum dice que, por tales condiciones, Pacquiao, pese a su experiencia, cometería un error si toma el encuentro con ligereza.

Manny sería un tonto si toma a Horn a la ligera. Horn tiene posibilidades de ganarle a Pacquiao, él es un muchacho fuerte, y aunque ciertamente no es Pacquiao, sí es un peleador habilidoso, que estará entusiasmado por todo el apoyo que va a recibir esa noche.”

Cuando la gente piensa en Pacquiao, piensa en velocidad tremenda y poder de nocaut. O al menos eso solía esperarse siempre del filipino. Desde el 2009 que Pacman no logra finalizar a un contrincante, y su entrenador Freddie Roach, así como la ha venido haciendo desde ese año, continúa prometiendo nocauts. Pero ahí Arum no es tan arriesgado.

“No sé si habrá nocaut. Creo que Horn será duro porque tiene muy buena quijada. Aunque también creo que Manny es demasiado rápido como para recibir un golpe realmente sólido de Horn, así que veo esta pelea terminando por decisión.”

El riesgo que presenta la pelea, de acuerdo con Arum, es similar al riesgo que se corre en la competencia diaria dentro de otros ámbitos: el experimentado que se vuelve viejo, dando paso al joven habilidoso que toma su lugar.

“El veterano se vuelve viejo de la noche a la mañana en el ring, y el joven llega y puede ganar. No estoy diciendo que esto va a pasar en la pelea [Pacquiao-Horn], pero eso algo que pasa en el boxeo. Y no es sorpresivo tampoco en ninguna parte.”

Al final Bob Arum está siendo fiel a su vocación de promotor. Y aunque hay cierta verdad en sus palabras, a veces la vida puede ser predecible y monótona. La selva también cuenta con sus momentos de tedio donde los leones bostezan. Y esa quietud existe a veces en el ring, y por lo tanto también puede hallarse en Australia.

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