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Las 7 peleas clásicas en que hacen subir un peleador dos divisiones para retar a uno más grande

Las 7 peleas clásicas en que hacen subir un peleador dos divisiones para retar a uno más grande
Las 7 peleas clásicas en que hacen subir un peleador dos divisiones para retar a uno más grande

A menudo se debate sobre las posibilidades en las peleas de boxeo que tiene un peleador al subir dos o más divisiones para retar a un campeón superior físicamente. Ocurrió con Saúl “Canelo” Alvarez que subió a un welter como Amir Khan a 155 libras, o el caso de Gennady Golovkin que subió a Kell Brook hasta las 160 libras. Y hay muchos casos que aquí citamos como ejemplos.

En el debate han saltado a la mesa nombres como Carlos Monzón y José Ángel “Mantequilla” Nápoles, Sugar Ray Robinson y Jake La Motta, Sugar Ray Leonard y Roberto Durán o Marvin Hagler, Manny Pacquiao y Óscar de la Hoya o Antonio Margarito y varios más.

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Sin embargo, los casos de Kell Brook y Amir Khan subiendo a peso medio tiene otras complejidades que deben ser protagonistas en el debate. Subieron con unos pocos meses de preparación física para la nueva categoría a partir de que se anunció la pelea. Khan lo hizo con tres meses de aviso, mientras que Brook lo hizo con dos. Eso complica el desarrollo de masa muscular adecuada que les permita a los peleadores ganar el peso en tejidos útiles y no ganarlo en grasa. Un factor fundamental a la hora de subir a pelear a una categoría superior. El caso de ambos peleadores se da sin haber hecho peleas previas de preparación en la categoría.

Aquí presentamos seis casos emblemáticos de peleas en que un peleador chico tuvo que subir con poco tiempo de preparación a retar a un peleador más grande físicamente.

1. Mantequilla Nápoles contra Carlos Monzón

Quizás el caso más emblemático de las peleas de un welter al subir dos divisiones para retar al mejor mediano, de una pelea para otra, y con apenas unos meses de preparación. José Ángel “Mantequilla” Nápoles defendió sus títulos welter CMB y AMB el 22 de octubre de 1973, e inmediatamente inició su preparación para retar a Carlos Monzón por los títulos CMB y AMB de peso medio el 9 de febrero de 1974, es decir, con tres o cuatro meses de preparación.

Mantequilla Nápoles recibió la mejor bolsa de su carrera hasta ese momento, y asegura en entrevista para el libro Grandes Leyendas del Boxeo que había en el contrato “una cláusula donde se establecía que los dos debíamos subir al ring pesando un máximo de 150 libras”.  Sin embargo, en el pesaje ni siquiera el propio Nápoles parece haber respetado el pacto pues registró 153 libras, mientras que Monzón llegó unos gramos por debajo del límite de 160.

Nápoles había estado supremo en los primeros dos rounds, apostándole al contragolpe, y lográndole entrar de esa forma a Monzón. Sin embargo, el argentino ajustó y empezó a conectar con solidez a Nápoles. En cuanto Monzón hizo sentir sus manos, Mantequilla empezó a desmoronarse. El argentino hizo pesar su amplia superioridad física. Castigó a placer a Mantequilla hasta obligarlo a abandonar en su esquina. Ya no salió para el séptimo round.

2. Sugar Ray Robinson contra Jake LaMotta

A menudo se citan los primeros enfrentamientos entre Sugar Ray Robinson y Jake La Motta como un ejemplo de que en las peleas un gran peso chico puede subir dos o más divisiones para vencer a un peso más grande. Y en parte tienen razón, pues fueron cinco las veces en que Robinson se enfrentó a La Motta con una desventaja de por lo menos nueve libras.

El primer encuentro se dio el 2 de octubre de 1942 con Robinson marcando 145 libras contra las casi 158 de La Motta quien derribó a Robinson en el mismo primer round. Sin embargo, el gran welter se levantó para sacar lo más selecto de su habilidad y se llevó la decisión unánime.

El 5 de febrero de 1943, Robinson se volvió a enfrentar a La Motta en la segunda de las seis peleas que tendrían, y lo volvió a hacer en una considerable desventaja de peso, marcando 144.5 libras contra las 160.5 de La Motta. Un welter que ni siquiera se acercaba al límite de su propio peso contra un mediano ligeramente pasado de su propia división. En la pelea, la diferencia se notó, pues La Motta llegó a sacar del ring a golpes a Robinson en el octavo round, que terminó salvado por la campana. Utilizó su superioridad física para superar a uno de los mejores welters de la historia, que no volvería a perder sino hasta 1951.

Robinson tuvo el desquite solo 21 días después, nuevamente con una desventaja de 15 libras y sobrevivió a una caída para boxear a La Motta y llevarse la decisión unánime.

La cuarta pelea llegó el 23 de febrero de 1945. Robinson pesando 148.5 libras contra las 158 de La Motta, pero ofreciendo nuevamente una lección de boxeo para llevarse una clara decisión unánime sobre La Motta.

La pelea más dura en esa extensa saga fue la quinta, celebrada el 26 de octubre de 1945, donde Robinson fue subiendo de peso, pues ya registró 150 libras contra las 159 de La Motta, quien presionó en la segunda parte de la pelea para forzar una discutida decisión dividida que se fue a favor de Robinson.

La única pelea de la rivalidad en la que Robinson llegó con buena experiencia peleando por encima de las 147 libras fue la última, el 14 de febrero de 1951. Robinson llegó pesando 155.5 contra las 160 libras de La Motta y disputando por primera vez el campeonato mundial de peso medio. Y efectivamente la menor disparidad de peso, derivó en que Robinson por primera vez lograra noquear a La Motta en el round 13. El brutal golpeo de Robinson en los últimos rounds sobre La Motta provocó que la pelea fuera bautizada como la “Masacre del Día de San Valentín”.

En resumen, el gran Sugar Ray Robinson, calificado por muchos como el mejor y más completo peleador de la historia llegó en amplia desventaja física en cinco de las seis peleas con Jake La Motta, y en la última con desventaja moderada. En la única que perdió tenía 16 libras de desventaja, y en la única en que noqueó iba 4.5 libras abajo.

3. Saúl “Canelo” Álvarez contra Amir Khan

Cuando más se presionaba para que el Canelo, campeón medio del CMB, se enfrentara a Gennady Golovkin, el mexicano sorpreendió. Su próxima defensa sería en peso pactado a 155 libras contra un welter como Amir Khan.

La pelea se anunció a comienzos de febrero, para celebrarse el 7 de mayo. Es decir, que Amir Khan tendría tres meses para adecuar su físico y ganar masa muscular. Sin embargo, el poder que lo había distinguido en ligero y súper ligero, ya no representaba una diferencia en welter. En 147 libras no registraba nocauts, y mucho menos se antojaba uno, con una diferencia en 155 libras. Las primeras fotos promocionales mostraban a un Amir Khan que había subido de peso de forma desordenada. Llegó al pesaje igual que el Canelo, en 155.

Sin embargo, al subir al ring, nuevamente la diferencia fue evidente. Khan asegura que sintió al Canelo en 180 libras. No hubo pesajes el día de la pelea, pero el Canelo niega que haya subido en 180 libras. Asegura que nunca ha subido en ese peso. Los pesajes del día de la pelea que se han hecho públicos en peleas anteriores del mexicano lo registran entre 171 y 174 libras.

Khan hizo un buen arranque de pelea, utilizando su velocidad de pies y manos para marcar sobre el Canelo sin enfrascarse en el intercambio. Pero el inglés cayó en el macho desplante de creer que podría exhibir al Canelo y empezó a quedarse más. A partir del quinto round, en cuanto el Canelo hizo contacto, Amir Khan lo resintió de inmediato y empezó a desmoronarse. Un brutal gancho de derecha entró directo al mentón de Khan. El inglés se había comido una finta, y se fue a la lona desconectado para terminar el combate.

Nuevamente, un welter que empieza a desmoronarse cuando siente la pegada del mediano. Es cierto que el Canelo hizo subir una división y una libra, de 147 a 155. Sin embargo, la diferencia en el tonelaje a la hora de subir al ring, fue abismal y fue factor.

En el tema de las peleas en que se hace subir a un peleador dos o más divisiones, esta pudo terminar en una tragedia. Lejos de ayudar en la imagen del Canelo, lo perjudicó.

4. Juan Manuel Márquez contra Floyd Mayweather Jr.

El 19 de septiembre de 2009 se enfrentaron Juan Manuel Márquez y Floyd Mayweather Jr. en otro clásico de las peleas disparejas en peso. Apenas en febrero de ese año, Márquez se había coronado campeón mundial ligero. Floyd Mayweather volvía de un retiro de poco menos de dos años.

La pelea se pactó originalmente en 144 libras, tres por debajo del límite welter. Sin embargo, al llegar al pesaje, Mayweather marcó 146 libras, mientras que Márquez apenas llegó a 142. Después del pesaje, trascendió que los contratos se habían cambiado de última hora, para subir el límite a 147 libras, pero que Mayweather pagaría a Márquez 300,000 dólares por cada libra excedente al acuerdo inicial, por lo que el mexicano recibió 600,000 dólares adicionales a los 3.2 millones garantizados.

Juan Manuel Márquez, prácticamente, tendría que subir dos divisiones en siete meses, y haría toda su preparación pensando en 144 libras, para que unos días antes de la pelea se cambiara a 147. En el pesaje, el físico de Márquez se vio flácido, y con el físico menos marcado en un pesaje en toda su carrera, y no pudo llegar ni al peso pactado originalmente.

A la hora del subir al ring, la diferencia física era evidente. Mayweather derribó a Márquez en el segundo round. Aunque el mexicano tuvo algunas oportunidades de conectar con solidez a Floyd, este se le reía de los golpes y no acusaba recibo. Mayweather no quiso pesarse antes de subir al ring, pero Márquez cree que “la diferencia era de 20 libras”. Mayweather se llevó una holgada decisión unánime.

5. Manny Pacquiao contra Óscar de la Hoya

De los casos recientes, uno que a menudo salta a la mesa, es el de que Manny Pacquiao contra Óscar de la Hoya. Sin embargo, en el tema de las peleas en que hay que subir dos o más divisiones, este es totalmente atípico.

El filipino había iniciado el 2008 destronando a Juan Manuel Márquez del campeonato mundial súper pluma del CMB, y luego, tres meses después, le ganó el campeonato mundial de peso ligero a David Díaz. Es decir, que en unos meses saltó tres divisiones para medirse, en 147 libras como tope, a un De la Hoya mermado, en el ocaso de su carrera. De la Hoya extrañamente llegó al pesaje marcando 145 libras, es decir, que no apostó a llegar al límite. Y además, parece haber tomado una mala decisión para la rehidratación, pues subió al ring solo dos libras arriba de lo que había marcado en el pesaje.

Y lo pagó. Pacquiao apenas pudo marcar 142 libras, pero fueron suficientes para convertirse en un tifón que arrasó a De la Hoya, gracias a un incesante ritmo de golpeo que dejó a Óscar desfigurado, y quien optó por ya no salir a pelear al noveno round.

Sin duda, de la lista, el caso de Manny Pacquiao es el más impresionante, pues en unos meses, prácticamente subió tres categorías para arrasar a Óscar de la Hoya.

6. Manny Pacquiao contra Antonio Margarito

El filipino buscaba coronarse en su máxima categoría, la súper welter, ante un rival como Antonio Margarito que lo aventajaba 14 centímetros en estatura, y otros 15 en alcance. El encuentro se pactó en un peso de 150 libras. En teoría, no fue una pelea en que Pacquiao subiera dos divisiones, pero en la práctica sí, por la diferencia de pesos y dimensiones que hubo antes y durante la pelea.

Para la fecha en que se realizaría el combate, el 13 de noviembre de 2010, Pacquiao estaría cumpliendo apenas un año de haber subido a peso welter, una división en la que estuvo marcando dos o tres libras por debajo del límite. Y de pronto, subía a 150 libras contra un rival que lo superaba en carrocería. Al pesaje, Margarito se presentó en el límite pactado de 150 libras, mientras que Pacquiao marcó 144.5. La diferencia se incrementó aún más la noche de la pelea, pues los pesajes de HBO antes de subir al ring, registraron una ventaja de 17 libras a favor de Margarito, que marcó 165 libras contra 148 de Pacquiao.

Sin embargo, la enorme superioridad física de Antonio Margarito pareció esfumarse sobre el ring. No solo Manny Pacquiao repitió lo que había hecho ante Óscar de la Hoya, sino que lo superó. Pacquiao le dio una golpiza histórica a Margarito, al grado de que en los rounds finales el filipino volteaba a ver al réferi como implorándole que detuviera la masacre. El réferi no lo hizo y la pelea llegó hasta la decisión, que Pacquiao se llevó holgada y unánimemente.

7. Gennady Golovkin contra Kell Brook

Un típico caso de cómo la decisión de subir dos divisiones en las peleas puede arruinar la carrera de un peleador que prometía. Ese fue el caso de Kell Brook quien era el mejor peso welter del momento, pero que decidió aceptar una pelea para subir hasta las 160 libras para retar al pegador más duro de la categoría, como era Gennady Golovkin.

La pelea inició como suelen iniciar este tipo de peleas. Como inició Mantequilla Nápoles ante Monzón y como empezó Amir Khan ante el Canelo Álvarez. El peso chico empieza fuerte, ágil. Utiliza su velocidad y movilidad para meter manos rápidas y exhibe al peso grande. Hasta que el peso grande empieza a ajustar.

Cuando el peso grande ajusta y hace sentir sus manos, el mundo empieza a desmoronarse para el peso chico. Cuando Gennady Golovkin empezó a tocar a Brook, comenzó también la demolición.

Las primeras manos de Golovkin de la pelea lastimaron a Brook en el mismo primer round cuando estuvo a punto de irse a la lona. Pero Brook se recuperó y empezó a boxear a Golovkin, metiendo manos rápidas y sumando puntos en los rounds. Por momentos, Brook hacía ver mal al kazajo.

Pero Golovkin empezó la demolición. Para el quinto round, ya el kazajo estaba dándole una golpiza a Brook. Incluso, Golovkin le había fracturado el hueso orbital del ojo derecho a Brook. En ese mismo quinto round, la esquina de Brook izó la toalla blanca en señal de rendición.

La lesión en el ojo de Brook le costó ocho meses de inactividad y pasar por cirugía. Pero Brook nunca volvió a ser el mismo. En su siguiente pelea perdió ante Errol Spence y ahora le fracturaron el hueso orbital del otro ojo. Sin duda, Gennady Golovkin ablandó a Brook, quien nunca se recuperó de aquella golpiza y su carrera se fue a pique.

El error de subir dos o más divisiones en las peleas, lo pagó caro Kell Brook, aunque asegura que no se arrepiente.

Kell Brook no se arrepiente de haber subido dos divisiones para pelear con Golovkin

Los casos que se citan sin caber del todo como ejemplos

1. Sugar Ray Leonard contra Marvin Hagler

Comúnmente se cita en este tipo de peleas, el encuentro entre Sugar Ray Leonard y Marvin Hagler de abril de 1987 como un caso en el que Leonard tuvo que subir dos divisiones, de welter a peso medio, para disputar el título de 160 libras. Y en parte es cierto, pero lo que a menudo no se refiere, es que cuando Leonard se enfrentó a Hagler salía de un largo retiro.

Sugar Ray Leonard había hecho una sola pelea en cinco años entre 1982 y 1987, luego de que el 15 de febrero de 1982 defendiera  por última vez sus títulos welter CMB y AMB, antes de que se le diagnosticara un desprendimiento de retina y optara por un retiro que resultó temporal.

La cosquilla de volver al boxeo, le surgió a Leonard quien en mayo de 1986 expresó públicamente por primera vez su deseo de enfrentar a Marvin Hagler. Hagler aceptó pelear en agosto de ese mismo año, nueve meses antes de la celebración de la pelea. Dicho por el propio Leonard, tuvo un año de entrenamiento para prepararse de cara al combate con Hagler. Era tiempo más que suficiente para adecuar con libertad su cuerpo para subir a 160 libras de forma ordenada. De hecho, llegó al pesaje marcando 158 libras, contra 158.5 de Hagler.

Leonard hizo la hazaña de volver del retiro en una nueva división y le gano una apretada decisión dividida a Hagler, en un resultado que sigue generando controversia.

2. Roberto Durán contra Sugar Ray Leonard

Es otro caso que se suele traer al tema de las peleas en que hay que subir dos o más divisiones. Sin embargo, antes de subir a peso welter para disputarle el título a Sugar Ray Leonard el 20 de junio de 1980, la última pelea de Roberto Durán en peso ligero fue el 21 de enero de 1978 cuando siendo campeón AMB, unificó el título mundial al destronar a Esteban de Jesús del cetro CMB. Dejó vacantes sus títulos y subió a welter.

Sin embargo, la pelea con Leonard llegó dos años y medio después de la decisión de subir de peso. Y de hecho, Durán hizo ocho peleas en welter antes de destronar a Leonard del campeonato mundial del CMB. No fue una subida súbita al peso welter, sino una pensada y con tiempo.

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