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¿Afectaron a Berchelt las secuelas del Covid 19?: Antonio DeMarco explica la pesadilla de un boxeador post Covid

¿Afectaron a Berchelt las secuelas del Covid 19?: Antonio DeMarco explica la pesadilla de un boxeador post Covid

Antonio DeMarco, ex campeón mundial ligero, que es un sobreviviente del Covid 19, explica cómo sus secuelas pueden afectar a un boxeador, y cree que eso pudo ser un factor en la reciente derrota de Miguel “Alacrán” Berchelt contra Óscar Valdez.

“La manera en que Berchelt arrastraba sus piernas, la manera en que tiraba sus golpes eran síntomas de secuelas”, explica DeMarco en entrevista para IZQUIERDAZO. “Berchelt no tiene una gran técnica, pero sus golpes eran tan lentos que parecía como si trajera plomo en los brazos. Cuando estás débil, cuando no estás bien, cuando no comenzaste bien desde el primer round, se nota eso. La pelea desde el primer round fue de un solo lado, porque simplemente, el muchacho (Berchelt) no estaba al 100%.”

A comienzos de noviembre pasado, se informó que Miguel Berchelt había contraído Covid 19, mientras se preparaba para su pelea con Óscar Valdez. Originalmente, el duelo entre los dos mexicanos estaba programado para el 12 de diciembre. Pero, ante el positivo de Covid de Berchelt, la pelea se tuvo que posponer.

Antonio DeMarco cree que las secuelas del Covid, sumadas a la dificultad para dar el peso, pudieron sumarle en contra a Berchelt para que no se viera como se había visto en peleas pasadas.

“Todos sabemos que Berchelt es un poquito torpe, si lo quieres llamar así”, señala el ex campeón mundial. “Pero en la pelea con Valdez se miraba en exceso. Y eso era debilidad física. Hay que recordar que es muy grande para el peso. Yo creo que Berchelt, desde que se subió al ring, se veía muy débil, demacrado, chupado de la cara. A partir del cuarto fue mucho más débil. No es quitarle el mérito a Óscar, pero cuando suceden estas cosas, como el esfuerzo para dar el peso, y además el Covid, todo eso afecta. Nosotros tenemos dos o tres meses de preparación, pero con una cosa que falle antes, todo se viene abajo. Por todo eso, vi a Berchelt falto de recursos”.

Antonio DeMarco y su lucha contra el Covid 19

Antonio DeMarco tuvo Covid 19 hace casi ocho meses, y asegura que sigue padeciendo las secuelas que deja la enfermedad.

“Han pasado casi ocho meses y sigo teniendo complicaciones”, explica DeMarco. “Yo peleé el 16 de junio contra Giovani Santillán en La Burbuja en Las Vegas. Terminó la pelea, y como a la semana y media, o dos semanas, comencé a sentirme mal, a sentirme raro. Seguí corriendo, entrenando, pero nunca me hice la prueba. Quería ignorar eso, de una forma muy tonta de mi parte. Fueron síntomas muy raros. Corría, me sentí mal. No aguantaba cuando corría. Me decía a mí mismo, que iba a mejorar y no. Hasta llegué a hacer sparring después de la pelea, porque pensaba regresar rápido. Top Rank nos había ofrecido un contrato de tres peleas. Pero nos da Covid, aunque no sabíamos que era Covid“.

DeMarco piensa que se contagió en el gimnasio de Jorge Capetillo en Las Vegas, donde hizo su preparación, y donde otros compañeros también resultaron infectados. Los síntomas del virus se fueron agravando, hasta mermarlo por completo. Tony pensó que se iba a morir.

“Seguimos entrenando hasta que llegó un momento en que ya no pude más, y me tuve que frenar”, recuerda DeMarco. “Estuve en casa, me recuperaba un día, y luego al otro me sentía super mal. Tenía mareos, ganas de vomitar, diarrea, débil, muy débil. Sentía en serio que me iba a morir. Así me dio a mí, a esa magnitud”.

El peleador asegura que no se quiso internar en un hospital por temor a ser intubado.

“Me dio tanto pánico, que me dañó en lo psicológico”, recuerda DeMarco. “De lo mal que me sentía, yo no quería salir de mi casa. A mí me faltó la oxigenación, me faltó aire. Sentía que si iba al hospital me iban a querer intubar. Eso me daba vueltas por la cabeza, y no quise ir. Tiempo después me hice la prueba, y salí positivo en anticuerpos. O sea, que yo ya lo había tenido; sí había sido Covid. Yo lloraba con mi esposa porque no podía respirar, y así me la aventé. Dios me ayudó, porque estuve nomás en la casa y no me atendí. Yo creo que sí necesitaba oxígeno para poder tener respiración. Fue un proceso horrible”.

Las afectaciones que el Covid puede tener en un boxeador

El mochitense detalla también cómo, a ocho meses de la infección, las secuelas siguen afectando su entrenamiento.

“Todo esto es totalmente incierto, porque no sabes cuándo te vas a sentir bien, y cuándo mal”, explica DeMarco. “Hay ocasiones en las que me he sentido muy bien, he manopleado y todo. Y hay otras ocasiones en las que no puedo hacerlo rápido, y con uno o dos rounds me fatigo. En esas ocasiones que he aguantado, y que me he sentido bien, no sé a qué se deba. A veces, regresan síntomas como tener poquita diarrea un día, o poquito dolor de cabeza, y pesadez en la parte del cerebro, cosas de esas. También hay dolorcito en la parte de atrás de la espalda. Ya me hice estudios de todo tipo y todo se mira bien. Todavía hay poquita debilidad. Por ejemplo, pensaba hacer sparring en dos días para ver cómo me sentía. Pero pues hoy me desperté, y otra vez tengo diarrea y poquita pesadez; no es tanto dolor de cabeza, pero sí es como enfado. Todo esto es muy raro. Creo que sí perjudica bastante”.

El ex campeón mundial ligero piensa que las secuelas del Covid 19 pueden afectar gravemente a un deportista de alto rendimiento como es un boxeador. Y que han afectado a peleadores que, como Berchelt, tuvieron que posponer sus peleas por Covid 19.

“Varios deportistas con los que platiqué, sienten que les quedaron secuelas”, asegura DeMarco. “Algo les quedó de todo eso. A mí en Las Vegas se me cayó el contrato de esas tres peleas, ya no pude pelear, y no me pude recuperar. Y veo que la mayoría de peleadores que han pospuesto sus peleas por Covid, han perdido. Es muy malo, porque en esta pandemia, las peleas no están siendo parejas. Y no están siendo del todo parejas, porque el Covid debilita mucho”.

¿Afectaron las secuelas del Covid a Berchelt?

Y pudo ser el Covid, en la opinión de Antonio DeMarco, algo de lo que provocó que Miguel Berchelt llegara en inferioridad de condiciones frente a un rival que, como Óscar Valdez, hizo la pelea perfecta.

“Al decirte esto, no quiero quitarle ningún mérito a Valdez ni a su equipo de trabajo”, recalca DeMarco. “Eddy Reynoso es un magnifico entrenador y Óscar es un peleadorazo. Todos sabíamos que iba a ser una pelea muy dura, 50-50, siempre lo dije. Los dos tenían sus virtudes y sus fallas. Aún así, mirábamos más técnica en Valdez, pero más fortaleza y solidez en Berchelt. Óscar dio una magnifica demostración que nos dejó con la boca abierta a todos”.

Pero en el análisis de DeMarco, al llegar Berchelt debilitado en su explosividad, velocidad de manos, y potencia, hizo que Óscar Valdez luciera más.

Valdez es un peleadorazo, pero cuando tú estás así de débil, haces ver al otro oponente que te está pegando feo, y se ve muy convincente”, explica DeMarco. “Pero es por la misma debilidad y facultades que te hacen falta en el momento. Y lo digo sin ofender a Óscar Valdez, y ojalá no lo tomen a mal él, ni su equipo de trabajo. Ellos entienden que no tienen la culpa, lo vuelvo a repetir. Pero sí te hace ver un poquito más convincente, más sólido, mejor. Te ves mejor, por la deficiencia del oponente. A mí me ha pasado. Yo he sido las dos partes: me ha tocado ganarle a oponentes así de débiles, y me ha tocado ser el perdedor y ser el débil”.

DeMarco está convencido de que le tuvieron que haber parado antes la pelea a Miguel Berchelt por la debilidad que estaba presentando sobre el ring. Cree que no lo hicieron por la magnitud de la pelea.

“Era una pelea de muy alta expectativa”, señala DeMarco. “Y yo creo que por eso al réferi, a la comisión y a la esquina les dio un poco de miedo parar la pelea. Todos pensamos que iba a ser una guerra, pero siendo honestos, fue una guerra de un solo lado. Y, al ser una guerra de un solo lado, se tiene que parar una pelea. Berchelt es muy valiente, pero en esta profesión hemos visto que a veces la valentía ha llevado a tragedias muy fuertes. Por eso estamos a cargo de terceras personas, como son las esquinas, la comisión y el réferi. Creo que debieron haber actuado antes. Esto puede terminar no solo con la carrera, sino también con la vida de un peleador. Cuando el cuerpo no te da, no puedes hacer nada, y lo único que tienes es corazón y ganas. Y un peleador nunca va a decir que no. Berchelt estaba vacío desde el comienzo de la pelea”.

DeMarco enfatiza en que Óscar Valdez hizo la mejor pelea de su vida, y eso, contrastado con la debilidad de Berchelt, por el Covid y el peso, hizo que la pelea fuera muy dispareja.

“No es quitarle mérito a Óscar, insisto, peleadorazo”, recalca el peleador. “Óscar hizo una estrategia maravillosa, a mí me gustó muchísimo la estrategia que hizo, cómo terminó la pelea fue maravilloso. Pero a lo que voy, es que Berchelt no estaba ni al 50% y Valdez estaba al 150%”.

Lo poco que Berchelt pudo hacer en la pelea, según DeMarco, fue a base de puro corazón. Después de la primera caída de Berchelt en el cuarto asalto, el campeón parecía recuperarse y volver en la pelea. DeMarco no cree que haya estado recuperado.

“Se recupera en el quinto, pero en realidad, nunca se recuperó Berchelt“, señala DeMarco. “Lo que hizo, fue tratar de controlar para demostrar que no estaba lastimado, pero estaba bien lastimado. Nunca se recuperó. Cuando Berchelt ganó unos rounds, fue porque estaba luchando contra toda marea y con toda su voluntad, pero ya no podía, y se le miraba al llegar a la esquina”.

El peleador piensa que la esquina de Miguel Berchelt, comandada por Alfredo Caballero, debió ser más vehemente para proteger a su peleador.

“La culpa no la tiene ni Óscar, ni la tiene Berchelt, ni la tienen las esquinas. Bueno, las esquinas sí tienen la culpa, porque las esquinas están para cuidarnos a los peleadores. El réferi, las esquinas o la comisión, debieron parar la pelea mucho antes para no llegar a eso que sucedió”, señala el sinaloense.

El sueño de tener una mejor vida puede ser también la peor trampa

Al final, Antonio DeMarco reconoce que él mismo, igual que Berchelt, Valdez, y todos los boxeadores del mundo pelean, primero para ser campeones, y luego para ganar la mejor bolsa de sus carreras.

“Nosotros queremos ser campeones del mundo y de ahí buscar la mayor bolsa para hacer, como decimos nosotros, que todo valga la pena”, reflexiona DeMarco. “Para asegurar a la familia, a la hija, a las esposas y tener un mejor futuro. Todos buscamos eso. Y, a veces, eso juega en contra de la salud. Los boxeadores que venimos de abajo, humildes, estamos dispuestos a dejar la vida en el ring para darle una mejor vida a los nuestros. No vamos a quedar como cobardes, o como que le sacamos la vuelta. Eso conlleva a hacer peleas que a veces se ven disparejas. Nosotros accedemos a firmar un contrato, aunque ya no podamos dar este peso, o que vengamos de sanar de una enfermedad tan complicada como es el Covid, pero todos decimos ‘me la voy a rifar’. Todos tienen ese pensamiento. Todos necesitamos agarrar siempre lo mejor, pase lo que pase, y estando como estemos. Siempre luchamos por la mayor bolsa, y a veces, esa bolsa no se presenta en el momento más oportuno. Pero igual la tenemos que agarrar”.

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