Arturo Gatti y sus 4 "Peleas del Año"
Arturo Gatti y sus 4 "Peleas del Año"
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Arturo Gatti y sus cuatro combates que fueron Pelea del Año

Sobre el ring, Arturo Gatti fue protagonista de batallas épicas, duelos encarnizados, y cuatro de sus combates fueron condecoradas por la revista The Ring como “Pelea del Año”, aunque el drama superó ese número.

Gatti no tuvo el gran historial, un gran récord o fue un campeón longevo. Sin embargo, Arturo Gatti quedará para siempre en la memoria de los aficionados al boxeo porque representaba la pureza del boxeo. Era el espíritu guerrero y a la vez vulnerable, nos era próximo, entrañable, un hombre que subía al ring sin la certeza de su suerte, que iba al frente sin rehuir combate, dispuesto a entregarlo todo en el encordado, sin especular.

Aquí presentamos los videos de cada uno de sus combates de Arturo Gatti que fueron premiados como “Pelea del Año”:

1. Contra Gabriel Ruelas, 4 de octubre de 1997

Para Arturo Gatti era la tercera defensa del campeonato mundial súper pluma de la FIB en una pelea de soporte en la cartelera que protagonizaron Lennox Lewis y Andrew Golota.

A partir del cuarto round, el combate tomó tintes dramáticos cuando ambos peleadores se trenzaron en una esquina, primero Gatti puso mal a Ruelas, y luego el mexicano regresó con golpes sólidos que pusieron a Gatti al borde del nocaut. Y la campana sonó justo cuando ambos estaban trenzados en el intercambio.

Lo que más emocionaba de Gatti era su actitud, siempre frontal, sin buscar atajos frente al dolor. Después de lo intenso del cuarto round, cuando sonó la campana para el quinto, Gatti ya estaba en el centro del ring, esperando a Ruelas, ansioso por pelear. El round se inició con un intercambio feroz, repleto de uppers que sacudían las cabezas de ambos. Un gancho de izquierda de Gatti prendió a Ruelas en el mentón, levantó al mexicano en el aire y luego cayó como tabla sobre el ring. Ruelas, guerrero, se levantó como pudo, pero el réferi no lo dejó seguir.

La revista The Ring la nombró la “Pelea del Año” y el “Nocaut del Año” en 1997.

2. Contra Ivan Robinson, 22 de agosto de 1998

Ya peleando en la división de los ligeros, Gatti se enfrentó por primera vez a Ivan Robinson en otra pelea de alto voltaje. De toma y daca, intercambios constantes, y volteretas, fue una pelea al clásico estilo Gatti.

En el cuarto round, Gatti mandó a la lona a Robinson con una potente derecha a la cabeza. El sexto round fue salvaje, en el último minuto, Robinson atacó y le conectó más de 15 golpes sin respuesta, Gatti parecía a punto de caer ante una arena totalmente de pie. Pero fiel al estilo Gatti, Arturo sacó una derecha violenta al mentón de Robinson a quien se le doblaron las piernas, pero no cayó, aunque estaba noqueado de pie. Gatti fue por él pero los sorprendió la campana. Un golpe tardío de Robinson entró limpio sobre Gatti, después de la campana, pero este ni se inmutó, caminó tranquilamente a su esquina con un ojo ya cerrado por la inflamación. Así era Gatti, no era un peleador de payasadas, los golpes, aun tardíos, son parte de la batalla. No había para qué hacerse el ofendido.

El último round, el décimo, se peleó con la misma fiereza. Intercambio constante, ritmo frenético, Robinson parecía dominar el round hasta que una izquierda cortita de Gatti le entró en la sien y Robinson flaqueó sosteniéndose en las cuerdas, Gatti atacó pero Robinson nunca cayó. El último minuto fue un ataque constante de Gatti sobre un Robinson en malas condiciones, pero que sin embargo respondía con golpes sólidos. La campana final sonó en medio de la refriega.

Ivan Robinson se impuso por decisión dividida a Arturo Gatti y el enfrentamiento resultó la “Pelea del Año” en 1998. Por segundo año consecutivo, Gatti era protagonista de la mejor pelea del año.

3. Contra Mickey Ward, 18 de mayo de 2002

El primer encuentro entre Arturo Gatti y Mickey Ward permanece en el imaginario del boxeo como una de las mejores peleas de la historia. Llena de dramatismo, volteretas, fiereza, heroísmo. Dos peleadores de un perfil similar a quienes el boxeo puso en el mismo lugar. Su batalla fue tan íntima esa noche que terminaron siendo grandes amigos.

El tercer round terminó con la arena de pie. Golpe a golpe, herida con herida, Gatti y Ward se midieron en esos últimos segundos del episodio. Valentía, orgullo, en un espíritu irreductible. Cuando la campana los sorprendió para terminar el round, Ward no tuvo más que acariciarle cariñosamente la cabeza a Gatti en reconocimiento a lo hecho en el round.

El peculiar momento en que Micky Ward y Arturo Gatti se encuentran en el hospital tras su primera guerra en 2002

La pelea siguió en la misma tónica. Con ambos peleadores alternándose el dominio, sintiéndose lastimados y regresando en la pelea para aumentar el drama.

El round 9 de Gatti-Ward I es uno de los mejores episodios de la historia. El homenaje máximo a una trilogía entre dos guerreros. Con un gancho al hígado, Ward hizo arrodillar a Gatti que se levantó noqueado, en malas condiciones, caminando en reversa, mientras Ward lo perseguía por todo el ring sintiendo el nocaut cerca. Pero Gatti se repuso, regresó, con ganchos a dos manos, empezó a encontrar a Mickey Ward y lo echó en reversa. El último minuto del round se vivió con un Gatti a punto de desfallecer y un Ward exhausto con apenas la fuerza suficiente para lanzar ráfagas lentas de dos o tres golpes que encontraban a Gatti. La arena de pie, la mirada azorada del réferi, el reconocimiento de ambos peleadores en la mirada.

Lo que ocurrió en el descanso de ese round es estremecedor. El entrenador gritándole a Gatti. “¡Escúchame, Arturo! No te voy a dejar recibir este tipo de castigo!” Y Gatti no respondía. “¡Arturo, escúchame, dime algo!” Y Gatti se quitaba las manos del entrenador de la cara. Quería seguir peleando. Y salió.

En los últimos segundos de la pelea, con dos peleadores entregando el último esfuerzo, ya se respiraba el viento de la historia. “Candidata a la mejor pelea del año, sino es que a la mejor pelea del siglo”, decía el comentarista. “Dos de los peleadores más honestos del deporte, Arturo Gatti y ‘Irish’ Mickey Ward, circa 2002”.

Cuando sonó el campanazo final, ahí en el punto mismo donde se dieron el último golpe, se fundieron en un abrazo, en un reconocimiento mutuo. Es difícil ver esta pelea una y otra vez y no sentir un nudo en la garganta en cada una de ellas. Es la esencia del boxeo, el estado más puro de la dulce ciencia.

Arturo Gatti se impuso por decisión mayoritaria, aunque el resultado ya era lo de menos, y sobra decir que la revista The Ring la consideró la mejor pelea del año 2002.

 

4. Contra Mickey Ward III, 7 de junio de 2003

Arturo Gatti y Mickey Ward se enfrentaron tres veces seguidas en un año. Y la tercera pelea entre ambos fue otra guerra. En el cuarto round, Arturo Gatti se rompió la mano derecha al conectar a Ward en las costillas y al ver la mueca de dolor, Ward se lanzó al ataque. Gatti respondió, usando solo su mano izquierda, cada que lanzaba la derecha el brazo se le retorcía del dolor. Pero nunca se redujo, siguió usando la izquierda y esporádicamente la derecha.

Al llegar a la esquina, Gatti le informó a su entrenador. “Mi mano derecha… está rota”. El entrenador le respondió que si quería que detuviera la pelea, “¿Qué quieres que haga?”. Y Arturo Gatti, siempre el guerrero, respondió: “Tengo que seguir peleando”.

El séptimo round fue otra joya épica, con ambos peleadores lastimándose, lanzando golpes, Gatti lidiando para lanzar su mano derecha que estaba rota. Ambos cortados.

Al final, otra vez, la pelea terminó en abrazo. Decisión unánime para Arturo Gatti, que ganaba la trilogía dos peleas a uno. Para Mickey Ward ese fue el final, y se retiró al cerrarse la trilogía. La pelea fue reconocida por The Ring como la mejor del 2003.

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