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Canelo Álvarez a los 30 años: Los cinco desafíos más grandes para la parte final de su carrera

Canelo Álvarez a los 30 años: Los cinco desafíos más grandes para la parte final de su carrera

Saúl “Canelo” Álvarez cumplirá 30 años el próximo 18 de julio, y está entrando a la recta final de su carrera, ¿qué objetivos debe alcanzar en esos últimos cinco o seis años de su carrera para ser uno de los mejores peleadores mexicanos de la historia?

En su carrera, el Canelo no ha sido muy golpeado y ha sufrido pocos cortes; desde 2012 solo pelea dos veces al año, y ha sido un peleador disciplinado sin vicios aparentes. En base a eso, podemos prever que Saúl pueda ser un peleador longevo. Y es previsible, también, que se mantenga a buen nivel quizás por otros cinco años más, hasta llegar a los 35 años.

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En esta recta final de su carrera, de los 30 años hasta su retiro, ¿qué es lo que el Canelo Álvarez debe hacer para generar una mayor credibilidad, legitimidad? ¿qué hacer para sumarle prestigio a su legado como peleador? ¿qué peleas hacer para buscar un lugar preponderante en la historia del boxeo mexicano?

Saúl entrará a la fase de su carrera que defina su lugar en la historia del boxeo mexicano. Y aquí analizamos cinco retos para el Canelo Álvarez después de los 30 años de edad. Si Saúl logra palomear con éxito dos o tres de esos objetivos, tendrá argumentos suficientes para estar entre los mejores cinco mexicanos de la historia.

1. Cerrar la rivalidad con GGG

A pesar de lo controversial que puedan parecer las decisiones de las dos peleas entre el Canelo Álvarez y Gennady Golovkin, no se puede negar que fueron peleas cerradas y competitivas. De todas las manchas que se le puedan encontrar al historial del mexicano, esas dos peleas son las que más legitimidad le han dado por lo demostrado sobre el ring.

En esas dos noches, el Canelo demostró que es un peleador competitivo que puede pelear contra la élite de su división en igualdad de circunstancias.

En la percepción del público en general, el resultado de la primera pelea fue altamente controversial pues muchos vieron ganar a Golovkin en una pelea cerrada que resultó empate. Y en la segunda pelea, Álvarez ganó una decisión mayoritaria en la que un juez vio empate y los otros dos vieron ganar al Canelo 115-113, es decir, otra pelea cerrada.

En la realidad de los dos combates, ninguno de los dos peleadores demostró una superioridad clara. Ninguno de los dos se fue a la lona. Tras dos combates entre ambos, no había una señal clara de cuál de los dos es el mejor. No hubo esa imagen definitiva, como lo fue por ejemplo, la del nocaut de Márquez a Pacquiao para sentenciar la saga.

Por lo mismo, lejos está la rivalidad de Canelo y Golovkin de ser un tema cerrado.

Por mucho tiempo, el Canelo se negó a una tercera pelea contra Golovkin. En su percepción, él argumentaba que ya no tenía nada que demostrar y que ya había probado una superioridad sobre el kazajo. En la realidad, se respiraba otra sensación: la de las cuentas que seguían pendientes.

Sin embargo, para cuando el Canelo se vuelva a subir al ring, tentativamente en septiembre de 2020, habrán pasado dos años casi exactos de la última vez que se enfrentó con Golovkin. Dos años en los que el Canelo estuvo renuente a una tercera pelea que pudiera definir la rivalidad.

En abril pasado, Gennady Golovkin cumplió 38 años, y tenía 36 la última vez que se enfrentó al Canelo. Naturalmente, no se vuelve más joven mientras más pasa el tiempo.

Por el contrario, aquella máquina del terror que hasta 2016 había noqueado a 33 de 36 rivales, 23 de ellos seguidos, ha bajado considerablemente su tasa de poder. Desde entonces, solo ha noqueado a 2 de los últimos 6 rivales en los últimos tres años. O sea, conforme han pasado los años en Golovkin, aquella tasa de 91 por ciento de nocauts, bajó hasta el 33 por ciento, de 2017 a la fecha.

Mientras más pasa el tiempo, más cuestionamientos habrá hacia el Canelo de que está dejando envejecer a Gennady Golovkin. Si esa tercera pelea con GGG llega muy tarde, el rival que más legitimidad le ha dado a la carrera del Canelo, se convertirá en una mancha, más que en un logro.

En lugar de que en la memoria colectiva quede la imagen de dos peleas competitivas entre ambos, quedará la idea de que el mexicano dejó envejecer a Golovkin y la rivalidad seguirá sin resolverse.

Para un legado de leyenda, no pueden quedar interrogantes, ni asuntos pendientes.

2. Beterbiev es el desafío más grande

No había pasado ni un mes de que el Canelo derrotara a Sergey Kovalev por el campeonato mundial semi pesado de la OMB, cuando dejó vacante el título. Argumentaba que no tenía pensado hacer campaña en esa división.

Y hoy, es justamente en las 175 libras, donde está el desafío más grande que puede enfrentar Saúl Álvarez. Es ruso, y se llama Artur Beterbiev. Es el campeón semi pesado de la FIB y del CMB, con récord invicto de 15-0 y 15 nocauts. Enlistado por la revista The Ring como el noveno mejor peleador Libra por Libra en el mundo.

Si el Canelo quiere un desafío histórico, ahí está Beterbiev. Veterano de 35 años, que en enero cumplirá 36, pero ubicado como el peleador más temible de la categoría. Es un peleador que está en su momento, no como Kovalev, quien enfrentó al Canelo en el descenso de su rendimiento como peleador.

Hoy, Beterbiev está donde Kovalev estaba hace cuatro años, cuando tenía 33 y era el peleador más intimidante en los semipesados.

¿Se atreverá el Canelo a tomar el desafío más grande en los semi pesados? Y además, ¿se atreverá a hacerlo en igualdad de circunstancias sin cláusulas de rehidratación o pesos pactados? Y sobre todo, ¿se atreverá a hacerlo antes de que a Beterbiev, ya de 35 años, empiece a envejecer en su boxeo?

Parece un riesgo muy alto. Pero, nuevamente, el boxeo es riesgo. Y las leyendas del boxeo se forjan peleando contra los boxeadores que más riesgos presentan.

3. Barrer las 168 libras

Todo apunta a que el Canelo decidirá hacer campaña en la división de los súper medianos. Ahí no hay peleadores que lleven paso de leyendas o de futuros miembros del Salón de la Fama.

Es una categoría donde hay cuatro o cinco peleadores sólidos y competitivos, como pueden ser Callum Smith, Billy Joe Saunders, Caleb Plant o David Benavidez, todos campeones.

Ganarle a uno de ellos, quizás no represente el blasón que le sume algo extraordinario o nuevo a la carrera del Canelo. Pero cortar la mayor cantidad de cabelleras entre esos nombres, sí le suma.

Barrer las 168 libras para un peleador que empezó su carrera internacional en 154 libras es un reto interesante. Y sobre todo, sería un logro impregnado de boxeo de la vieja escuela, cuando los campeones hacían huesos viejos en su categoría, unificaban con otros campeones, y barrían a los retadores.

Si el Canelo decide emprender el proyecto de ganar los cuatro cinturones absolutos de las 168 libras sería un logro importante, que resonaría fuerte en su currículum.

4. Si no hay más leyendas que enfrentar, ¿desafiar a Andre Ward?

Si el Canelo pelea cinco años más en su carrera, no hay otro rival con alcances de leyenda para él, en el panorama. Por eso cobra mayor importancia sentenciar la rivalidad con Golovkin, porque el kazajo es ya uno de los mejores peleadores en la historia de las 160 libras, y es un futuro miembro del Salón de la Fama.

Hoy, no hay, ni en 160 libras, ni en 168, ni en 175, algún peleador que vaya con paso de leyenda como para enfrentar al Canelo en la misma estatura histórica de su carrera en la que lo enfrentó Golovkin.

La única opción sería que un indiscutible futuro Salón de la Fama, como Andre Ward, con 36 años, saliera del retiro para pelear con el Canelo en 168 libras. Es algo que muchos han sugerido, pero que Ward ha reiterado muchas veces que no piensa hacer.

Y en caso de que aceptara, Ward tendría que volver pronto, y hacer la pelea con el Canelo en 2021, pues hacerla después implicaría que Ward estuviera más cerca de los 40 años. Es una pelea hipotética, condicionada a la edad. Por cada día que pase, irá perdiendo un gramo de interés.

La opción de Ward, por supuesto, es más un sueño guajiro y una especulación, que cualquier otra cosa. Pero así está la escasez de leyendas en esas categorías.

5. Sin cálculos ni atajos

Cualquier cosa que el Canelo Álvarez decida hacer más allá de los 30 años con los últimos 4, 5 o 6 años de su carrera debe ser en igualdad en circunstancias. Sobre todo en los próximos dos años cuando su pico de rendimiento seguirá estando en lo más alto, o muy cerca de él.

Saúl deberá olvidarse de esas peleas que solo se hacen desde el cálculo del dinero como Amir Khan o Julio César Chávez Jr, pero que no le sumaron nada a su carrera deportiva, más que solo críticas.

Y, por supuesto, hacerlo sin cláusulas de rehidratación o pesos pactados. Si decide tomar el reto gigantesco de Beterbiev con limitaciones de peso, ¿qué mérito habrá entonces? ¿qué mérito podría presumir alguien que acaba a un Godzilla chiquito?

 

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