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Cotto-Geale, las noches de peso pactado

La pelea entre Miguel Cotto y Daniel Geale ha generado varias controversias en las últimas semanas. Aquí tocamos algunas de ellas, y hacemos una pequeña introducción de Daniel Geale, quien parece ser un rival desconocido con poca credibilidad para mucha gente

Las libras que más importan

A Miguel Cotto le puede llegar a pesar su rival del sábado en la noche, más de lo que mucha gente piensa. Y no precisamente porque sea un bulto. El australiano Geale es un veterano que acumula más diez años de experiencia compitiendo profesionalmente contra boxeadores de nivel internacional.

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La pelea fue pactada en 157 libras. Pero en estos días varios medios reportaron que en el contrato no habría quedado estipulada alguna multa en caso de que Geale fallara al dar el límite de peso acordado. De manera que algunos comenzaron a especular sobre si el australiano aprovecharía esta supuesta laguna en el contrato y daría intencionalmente las 160 libras para el día del pesaje. Cotto sentenció que si Geale no marcaba 157 libras el viernes, él optaría por no subir a pelear.

El promotor de Geale, Gary Shaw, ha afirmado en distintas ocasiones que Geale cumplirá con las 157 libras para el viernes. En el monitoreo de pesaje realizado una semana antes de la pelea el australiano pesó 167 libras. Y el boricua pesó sólo cuatro libras menos: 163.

Obligándolo a pesar tres libras por debajo del límite de la categoría y con sólo dieciséis nocauts en treinta y cuatro combates (47%), parecería que Cotto y su equipo contemplaron el campo de los pesos medianos y en Geale escogieron a la flor que más bonita lucía. Sin embargo, la realidad puede ser un poco más espinosa de lo esperada.

El demonio de Tasmania

Si Daniel Geale tuviera una pegada más cruel, bien podría haber sido apodado el demonio de Tasmania en vez de The Real Deal. Nacido en Tasmania, Australia, Geale representó a su país en variadas competencias internacionales a nivel a amateur, incluyendo los juegos olímpicos de Sídney en el 2000.

Geale es un boxeador de esos incansables que permanecen activos desde el primer round hasta el último. Puede pelear a media distancia o cerrarla y trabajar desde ahí buenas combinaciones al cuerpo y a la cabeza. En momentos Geale da la impresión de tomar decisiones demasiado instintivas en medio de la pelea. Por lapsos se apreciaría como un boxeador sobre estimulado y algo fuera de control, factor que puede funcionar a favor o en su contra. Pero definitivamente Geale sube a pelear siempre.

Contra Felix Sturm lograba cerrar la distancia a veces sin tirar un solo golpe –sólo con la guardia arriba, con las “orejeras”- y estando en corto lastimaba al alemán. La pelea fue competitiva pero Geale arrebató la victoria con una decisión divida en la unificación de los títulos mundiales de peso mediano de la FIB y la AMB. En aquel momento del 2012 Sturm llevaba doce defensas consecutivas de su título mundial y destronó al alemán en su propia casa.

El ímpetu de campeón

Tal vez Geale no sea ya el mismo boxeador que se coronó campeón del mundo en el 2009 contra Sebastian Sylvester. O aquel que le pegó a Sturm en su patio. Pero Geale sigue yendo al frente cuando se lo propone, sin rehuirle al intercambio de golpes. Puede llegar a lanzarse bruscamente al frente con el cuerpo por delante, medio descuidado al tirar. Pero Geale también puede caminar bien el ring y ha mostrado buen juego de cintura.

Geale no exhibió tanto miedo en los tres rounds que peleó contra Golovkin el año pasado, a pesar de haber preferido en el 2012 desprenderse de su cinturón mundial de la AMB en lugar de atender su defensa obligatoria contra el Kazajo. Triple G había derrotado años antes a Geale en los amateur y tal vez no era tiempo de revivir doloras memorias por una pelea que no pagaba bien. En su lugar, el otro australiano, Anthony Mundine, le ayudó a Geale a cerrar un asunto pendiente que tenían desde el 2009 e hicieron la revancha de una clásica rivalidad doméstica que generaría más ganancias económicas para los dos.

El veterano en el ocaso

Geale sabe que a sus treinta y cuatro años esta puede ser su última pelea bajo los grandes reflectores. Después de ser noqueado por Golovkin, el australiano tuvo una pelea contra su compatriota y compañero de sparring en innumerables ocasiones, Jarrod Fletcher, quien a su vez venció en competencias amateur a nombres como James DeGale y Adonis Stevenson.

Geale dominó a Fletcher, quien era tres años más joven, por prácticamente toda la segunda mitad del combate, llevándose una decisión unánime en diciembre del año pasado. Una de las mayores cualidades que Geale posee en este momento es el hambre de querer probarse a él mismo –no a la gente, ni al rival- que todavía puede pelear a un nivel alto. Un peleador que está dispuesto a dejar la vanidad a un lado y desde el fondo desear medirse contra buenos contrincantes, siempre llevará una amenaza implícita.

Cotto y el peso medio

Freddie Roach ha dicho que el plan para Cotto es vencer a Geale para después enfrentar a Canelo a finales de este año. Y finalmente concederle a Golovkin un combate por el título mediano del CMB. Y luego: el retiro. Cotto ganó el cinturón verde hace un año frente a Maravilla Martinez, quien fue una parodia de sí mismo esa noche. La pelea fue pactada en 159 libras. Cuando le cuestionaron a Cotto la razón de pelear una libra por debajo del límite, respondió: “Aquí hasta media libra importa”.

De hacerse realidad los planes de Cotto, él sería un boxeador que se retiraría como campeón de peso medio sin haber peleado una sola vez en lo establecido por regla como  límite de la categoría: 160 libras.

Cotto es un boxeador futuro miembro del Salón de la Fama –campeón en cuatro divisiones diferentes-. Lo más honorable sería que el cinturón peso medio del máximo organismo en el boxeo –CMB- se disputara como –teóricamente- lo marcan los estatutos. No será así. En este caso de Cotto sucede algo similar como con Mayweather y su estilo de pelea: los dos sacan ventaja de lo que el sistema les permite.

Noche boricua en NY

Pese a todo lo dicho, Cotto con su guardia cerrada escondiendo el mentón, junto con su mano izquierda y las combinaciones al cuerpo, podrían frenar cualquier intento de Geale para desplazarse sobre el ring boxeando a su distancia y tratando de aprovechar los ocho centímetros de altura que le saca al puertorriqueño.

No estaría de más recordar que el evento es organizado por Roc Nation Sports, la promotora de Jay-z con la que recién firmó Cotto por tres peleas, en conjunto con Miguel Cotto Promotions. No sería tan atrevido pensar que la decisión en una pelea cerrada sería desfavorable para Geale.

Así como el año pasado en la previa de La Parada Puertorriqueña el Madison Square Garden fue testigo de un triunfo para Puerto Rico. Lo más probable es que esta vez sea el Barclays Center de Brooklyn el lugar que vaya a presenciar una noche boricua de peso pactado en Nueva York.

 

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