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De cláusulas y pesos pactados: ¿Realmente el Canelo empezó esta moda?

De cláusulas y pesos pactados: ¿Realmente el Canelo empezó esta moda?

Cada vez que en el boxeo se mencionan las palabras peso pactado y cláusulas, cuando se acuerdan ciertas peleas, las redes sociales arden en fuego, y más, si en algo de eso está involucrado el nombre de Saúl “Canelo” Álvarez.

Pero la realidad es que ninguno de esos términos, ni las cláusulas ni los pesos pactados, es nuevo ni nació con el Canelo.

Para entender bien, primero hay que explicar el significado de catchweight, o peso pactado, y también el significado de las famosas cláusulas de rehidratación.

En el caso del catchweight, quiere decir que el combate será en un peso acordado, que usualmente está más o menos en medio de dos categorías. Por ejemplo, si un 160 libras llega a un acuerdo para pelear con un 168, es muy probable que lleguen a un peso pactado o catchweight de 164 o libras, o cercano.

Si es una cláusula de rehidratación, quiere decir que, en la mañana del día del combate, ninguno de los dos boxeadores deberán pesar más de 10 libras, o cualquier cantidad de peso acordada. Cabe resaltar que ambas exigencias deben estar en el contrato, y los números de libras pueden cambiar, si es que el peleador que es el lado A, lo desea.

Es obvio que todo boxeador que busca poner en vigor un catchweight, o una cláusula de rehidratación, busca tener una ventaja sobre su oponente. Así de simple.

Pero no todos salen victoriosos. Acá varios ejemplos de leyendas del boxeo que alguna vez le exigieron, y le impusieron, algún tipo de ventaja a su rival. 

Julio César Chávez, por ejemplo, en su pelea contra Pernell Whitaker de 1994. El estadounidense aceptó la condición de pelear, y defender su campeonato mundial welter, en un peso pactado a 145 libras. Era la primera vez que Chávez buscaba pelear en peso welter, y buscaba coronarse en su cuarta categoría de peso distinta. En ese momento, Chávez era el campeón de las 140 y Whitaker, el de las 147. El resultado fue un polémico empate, ya que la mayoría de los fanáticos y periodistas vieron ganar al estadounidense. 

Óscar de la Hoya, también está en la lista. Cuando el Golden Boy unificó los títulos de las 160 libras ante Bernard Hopkins, exigió que fuera en un peso pactado de 157 libras. De la Hoya era campeón 160 de la OMB, mientras que Hopkins tenía los títulos AMB, CMB y FIB. El resultado fue una victoria de Hopkins por nocaut.

Otro ejemplo es el de Manny Pacquiao contra Miguel Cotto. El filipino subía por primera vez, de peso súper ligero al welter, e impuso el peso de 145 libras como el acordado. Cotto era el campeón welter de la OMB en ese momento. El resultado fue una contundente victoria de Pacquiao por nocaut técnico. También, Pacquiao le impuso un catchweight de 150 libras a Antonio Margarito cuando el filipino intentaba coronarse en el peso súper welter, con el título de la CMB de las 154 libras en juego, que se encontraba vacante. Pacquiao apenas pudo marcar 144 libras y aún así le dio una golpiza histórica a Margarito.

Floyd Mayweather no se queda atrás, y le impuso un peso pactado a Juan Manuel Márquez en 144 libras; luego Floyd llegó al pesaje en 146 libras, y pagándole 600,000 dólares a Márquez por las dos libras de sobrepeso. Mayweather ganó por cómoda decisión unánime. El mismo Mayweather le impuso al Canelo Álvarez un peso pactado de 152 libras, tres por debajo del peso en el que el Canelo peleaba, y le ganó cómodamente.

Miguel Cotto le impuso a Canelo pelear en 155 libras por el título de las 160. También, Cotto en la revancha ante Margarito, lo bajó a 153, una por debajo del límite súper welter; y originalmente quería bajarlo hasta 150 y con límite de rehidratación de 160 libras pesándose de nuevo el día de la pelea.

Y como ya sabrán, Canelo con sus cláusulas de rehidratación ante Daniel Jacobs, Rocky Fielding y la que trataron de esconder ante Sergey Kovalev. En 2016, por ejemplo, se especuló brevemente de una pelea entre Pacquiao y Canelo. Freddie Roach dijo que la única forma en que podían pelear era con una cláusula de rehidratación para el mexicano. Desde ese entonces, y aunque nunca se dio el combate, Canelo hizo suya esa exigencia. A tal extremo, que si googlear la palabra cláusula de rehidratación, y ponen imágenes, saldrán muchas fotos de Canelo.

Pero la madre del ventajismo, la hizo Sugar Ray Leonard cuando peleó ante Donny Lalonde en 1988. En ese entonces, Lalonde era el campeón CMB de las 175 libras. La categoría de las 168 libras estaba por inaugurarse, y por ende, pusieron el título de dicho peso vacante. ¿Y adivinen qué exigió Leonard? Pues se le ocurrió la grandísima idea de pelear también por el título de Lalonde de las 175 libras; pero le exigió que fuera en 168, para que así también estuviera en juego el título vacante súper mediano. Y sí, Leonard le ganó por nocaut a un desmejorado Lalonde y de esta manera conquistó los títulos mundiales de dos divisiones en una sola pelea. ¿Pueden creerlo?

Así que no. Ni los pesos pactados ni las cláusulas de rehidratación nacieron con el Canelo.

En fin, yo no soy fan de ninguna de las dos exigencias. Yo soy de los puristas del boxeo que quisieran que todos pelearan en igualdad de condiciones. Pero si la otra parte firma y acepta las cláusulas para poder ganar una bolsa económica que nunca ha ganado, sólo él puede ser el responsable de su eventual derrota.

*El autor, DAMIÁN FERRER, es El Filósofo del Boxeo, y lo puede seguir en su página de Facebook.

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