El sabio consejo del Terrible Morales durante la pelea que llevó a Jaime Munguía al triunfo
El sabio consejo del Terrible Morales durante la pelea que llevó a Jaime Munguía al triunfo
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El sabio consejo del Terrible Morales durante la pelea que llevó a Jaime Munguía al triunfo

Erik Morales, el legendario “Terrible”, también tenía una prueba como entrenador la noche del sábado en la pelea de Jaime Munguía contra Gary O’Sullivan. Y era la prueba que todo gran peleador tiene cuando pasa a funciones de entrenador: ¿tiene la capacidad de transmitir sus conocimientos y experiencia?

En las semanas previas a la pelea, Erik dijo que había cambiado muchas cosas en el boxeo de Jaime Munguía. Prometió que veríamos un Munguía distinto. Y cumplió muchas de ellas.

Jaime Munguía machacó a Gary O’Sullivan por 11 rounds hasta que la esquina del irlandés lanzó la toalla en señal de rendición.

1. Los principales avances de Munguía con Morales

De la mano del Terrible Morales, vimos a un Munguía que movía más la cintura, que buscaba castigar más al cuerpo, que utilizaba más su jab, que combinaba mejor sus golpes. Morales supo tomar todas las fortalezas de Munguía para darles orden y sentido. No es una obra acabada, pero promete llegar a serlo.

2. Mejor condición físico-atlética

Otro factor que quizás pasó desapercibido es que el Terrible Morales decidió llevarse a Munguía a hacer su preparación en el Centro Ceremonial Otomí, el lugar donde tantas preparaciones hizo Morales. La idea era entrenar en la altura y aumentar la capacidad respiratoria. Y se notó. Munguía no tuvo problemas graves de condición física. En los últimos rounds seguía con un ritmo intenso de golpeo.

Según CompuBox, Munguía lanzó 792 golpes en 10 rounds y medio. Esa es una frecuencia del golpeo casi del nivel de Leo Santa Cruz que suele llegar a 900 o 1000 golpes en una pelea de 12 rounds, y que fue el peleador que más golpes lanzó en la década. Es decir, que Munguía llevaba una gran preparación y eso le permitió sostener un ritmo de golpeo que facilitó la demolición.

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3. Gran lectura de pelea de Morales en la esquina

Pero donde quizás más brilló Erik Morales en la esquina de Jaime Munguía fue en la brillante lectura de pelea que hizo. Fue una voz de serenidad y de lucidez en la esquina, que supo contener a Munguía cuando el peleador caía en su usual estilo arrebatado.

Cuando Munguía llegaba a la esquina con dudas, Morales lo tranquilizaba. “No, no, no te preocupes de eso, wey. Vamos bien, vamos bien”. Y sí, Munguía iba bien. Había que disipar esas dudas, y no dejar que Jaime se abrumara con ellas. Dominaba la pelea, y demolía golpe a golpe a O’Sullivan, pero cometía errores en los que se exponía a una respuesta dura del irlandés, cosa que llegó a ocurrir en un par de ocasiones.

Y de pronto el consejo que resume la claridad de la lectura que estaba haciendo Morales de la pelea de Munguía.

4. “Enfócate en la velocidad, no en el poder”

Ese consejo fue la llave para que una pelea que Munguía tenía dominada no se le fuera de las manos. Es bien sabido que en su ansia noqueadora, Munguía busca ponerle demasiado a sus golpes. Los hace largos y se expone.

Y realmente el poder de manos que Munguía estaba mostrando ante Gary O’Sullivan permitía que con el puro jab fuera rindiendo al irlandés. No se necesitaba mucho más.

Enfocarse en la velocidad y no en el poder, era la llave mental para que Munguía se concentrara en meter golpes cortos, compactos. En insistir con el jab y buscar remates rápidos de derecha en combinaciones cortas. Y enfocándose en la velocidad, Munguía tampoco perdía poder.

5. Basar la estrategia en el jab

En los rounds finales, Morales leyó que el jab sería la clave para ganar la pelea. Observó que todos los jabs le entraban a O’Sullivan y le pidió a Munguía que se basara en el jab, que no dejara de usarlo.

Y así Munguía retomó el control de la pelea, en la última fase de la pelea, luego de una serie de dudas. Empezó a machacar al irlandés con un jab pesado, y punzante que le sacudía la cabeza a O’Sullivan cada que entraba. Fue demoliendo al irlandés con el jab hasta minarlo y hacer que su equipo lanzara la toalla en señal de rendición.

Erik Morales llevó a Jaime Munguía a entrenar al Centro Ceremonial Otomí
Erik Morales llevó a Jaime Munguía a entrenar al Centro Ceremonial Otomí

Trabajo completo de Erik Morales

1. Antes de la pelea. En la preparación previa al combate, Erik Morales mostró, primero, que al tomar el trabajo de Jaime Munguía supo ver las deficiencias en la técnica del peleador. Aplicó las correcciones pertinentes para solucionar muchas de ellas.

2. Durante la pelea. El Terrible Morales fue una voz de serenidad en medio del caos y la tentación del arrebato. Si nos concentramos en la voz de Morales en los descansos, notaremos que él nunca perdió el control de la pelea. Que cuando algo era obvio que fallaba en la pelea de Munguía, sabía leerlo y corregir.

3. Ajustes tácticos. En la lectura del desarrollo la pelea, Morales leyó lo que se estaba complicando en Munguía. Le ponía demasiada fuerza a sus golpes y supo dar el consejo preciso para cambiar la estrategia mental de Munguía: enfocarse en la velocidad. A partir de ahí, Munguía pudo hacer el cierre de la pelea.

 

No es fácil que un gran peleador sea también un gran entrenador. Este fue el primer paso de Erik Morales ya como entrenador titular de Jaime Munguía y con suficiente tiempo de preparación. Y Erik mostró capacidad para preparar a su peleador, mostró lectura táctica, habilidad psicológica para transmitir un mensaje efectivo y capacidad de ajuste en la esquina.

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