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Es hora de dejar morir la tercera pelea entre Canelo y Golovkin

Es hora de dejar morir la tercera pelea entre Canelo y Golovkin
La trilogía se ve imposible.

El mundo del boxeo se revolucionó la tarde del lunes ante el trascendido, reportado por el periodista Lance Pugmire, de que a Gennady Golovkin, DAZN le consultó si estaría dispuesto y disponible para una tercera pelea con Saúl “Canelo” Álvarez en el otoño.

Se levantó de nuevo la polvareda que ya había acumulado algunos centímetros de espesor con el paso de tres largos años. Se revivieron muertos, y se reabrieron debates.

El Canelo negocia con Caleb Plant para pelear en septiembre por la unificación total de las 168 libras. Las conversaciones con Plant, que milita en la promotora PBC, parecen haberse complicado, y ahora Canelo, DAZN y Eddie Hearn, estarían considerando un Plan B: la tercera pelea con Gennady Golovkin.

Hoy, Gennady Golovkin tiene 39 años y solo ha peleado tres veces desde 2018. El kazajo vive el momento más bajo de su carrera desde que tuvo su primera pelea en una televisora grande en septiembre de 2012 en HBO. La poca actividad y las actuaciones poco convincentes, de sus últimos combates, han hecho pensar que Golovkin está en su gira del adiós.

Es cierto que el nombre del kazajo sigue resonando en la mente del aficionado casual. Sin duda, una tercera pelea entre Canelo y Golovkin vendería mucho. Aun en el estado actual de GGG, esa pelea vendería más que cualquier otro rival al que el Canelo pueda enfrentar en la latitud de 160 a 175 libras.

Pero más allá del evidente negocio, pocas cosas hay por ganar en esa pelea. Para el Canelo no representaría nada un triunfo sobre Golovkin en una tercera pelea. Para los detractores de Saúl, sería una raya más al tigre. Un triunfo ante un rival casi cuarentón al que dejó envejecer, y a quien le sacó la vuelta cuando la pelea seguía siendo competitiva.

El Canelo no tiene nada que ganar y sí mucho que perder. Si el mexicano llegara a salir derrotado, o a pasar complicaciones en esa tercera pelea con GGG, el discurso de los detractores sería similar: pasó problemas ante un peleador cuarentón.

Según reportes, DAZN le preguntó a Golovkin si está dispuesto a tercera pelea con Canelo en otoño

Más allá del negocio, el Canelo parece decidido a buscar objetivos que le permitan hacer historia. Quiere unificar las 168 libras y probablemente busque hacer lo mismo en 175. Saúl va buscando ascender peldaños en el escalafón de la historia del boxeo mexicano. Persigue a Julio César Chávez, a Salvador Sánchez. En una carrera como la del Canelo, en la que ya hizo todo el negocio imaginable, aún hay mucha historia pendiente por hacer.

Y contra Golovkin ya no hay forma de hacer historia, porque ese tren ya partió. Para septiembre de 2021, se habrán cumplido exactamente tres años desde la última vez que Canelo y el kazajo se enfrentaron. En el boxeo, que es un deporte de llamaradas, tres años equivalen a dejar todo en cenizas y bien sepultado. Fue una pelea que se dejó enfriar y el tiempo no perdona.

La historia de Canelo y Golovkin ya está escrita, para bien y para mal. Con su pasión, y su controversia. La carrera del Canelo quedará marcada por Golovkin, y viceversa. El kazajo encontró en el Canelo al mejor rival de su carrera. Pero en la carrera del Canelo, a pesar de todas sus guirnaldas, quedará el asterisco de que no quiso hacer la tercera pelea contra Golovkin cuando la rivalidad seguía abierta, luego de dos peleas controversiales y cerradas. Era una rivalidad histórica a la que le urgían definiciones, que nunca llegaron. No hay nada ya con Golovkin que pueda revertir eso.

El Canelo debe mirar hacia otro lado. Hacia Charlo, hacia Plant, hacia Benavidez, Beterbiev, Zurdo o Bivol. Mirar al futuro. Gennady Golovkin, para el Canelo, es el pasado. Es historia que ya quedó escrita así, sin final.

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