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¿Existe el golpe de suerte o “lucky punch”?

¿Existen los golpes de suerte en el boxeo? Mi respuesta es no. Quienes hablan de golpes de suerte o “lucky punch” nos refieren peleas como la segunda entre Maravilla Martínez y Paul Williams o la cuarta entre Juan Manuel Márquez y Manny Pacquiao. En la del argentino argumentan que cuando Maravilla conectó el golpe, lo hizo con los ojos cerrados, es decir, suerte. Hay muchos boxeadores que cuando tiran ciertos golpes ya sea por la fuerza misma, o por una simple reacción automática, cierran los ojos. He visto muchas repeticiones en cámara lenta de peloteros que, cuando conectan un hit o un jonrón, cierran los ojos cuando hacen el contacto, reafirmando lo que les dije: es una reacción. Nunca he escuchado a nadie decir que Miguel Cabrera ha dado batazos de suerte. En el caso del baloncesto existe la suerte solo cuando tiras la bola de espaldas al canasto de una manera que no es usual tirar y mucho menos encestar.

En el boxeo no es lo mismo, pues la probabilidad de que subas al cuadrilátero y salgas noqueado es muy alta. Y la palabra “suerte” se asocia a cosas muy poco usuales o improbables, entre las que no está el nocaut en el boxeo. Por lo tanto, en boxeo decir que un golpe fue suerte es contradecirse por completo. ¿Por qué? Pues porque en el boxeo lo que se utiliza para pelear son precisamente los golpes. Lógicamente, todos los golpes que un boxeador lanza son para conectar y hacer daño al rival. Otra cosa sería que un boxeador estuviera huyendo y entonces tirara un golpe, pero de espaldas, algo que jamás pasa, y con ese golpe que lanzó de espaldas conecte y noquee, eso sí es suerte. Hay casos insólitos en que un boxeador se ha noqueado solo, con su propio golpe, o de otros que al lanzar un golpe se cae a la lona de cabeza y producto de ese golpe cae noqueado, eso sí es suerte para su rival y mala suerte para el perjudicado, pero solo en casos insólitos.

En el boxeo, el “lucky punch” no existe, aunque normalmente se asocia a ese golpe que un boxeador conecta en el lugar exacto en el momento exacto, y que tiene un efecto que muchas veces es un nocaut fulminante. Y además, lo suelen llamar así en los casos en que el boxeador está perdiendo el combate o pasa por un mal momento. Todos los nocauts se concretan con un golpe a la mandíbula, a la cabeza o al cuerpo que hace que caigas rendido, pero si ese golpe lo da alguien que no es el favorito o que está perdiendo, es cuando muchos lo bautizan como un “golpe de suerte” o “lucky punch”. Muchos de esos supuestos “golpes de suerte” son perfeccionados en el gimnasio por horas, días, semanas, meses y hasta años, como fue el caso de Juan Manuel Márquez. Ese golpe con el que noqueó a Pacquiao es la marca que lo ha caracterizado toda su carrera, y cuando lo da con el efecto de nocaut devastador sobre uno de los mejores peleadores del planeta, resulta que solo fue suerte.

También he notado que hay otras cosas que la gente toma en cuenta para aducir “golpe de suerte”, tales como la calidad de quien pierde con un golpe de estos y la forma en cómo se produce el nocaut. Por ejemplo me acuerdo de una pelea en que el púgil que cayó derrotado iba dominando la contienda y parecía que estaba todo preparado para noquear a su rival, pero paso lo contrario y fue, él mismo, quien cayó noqueado. Ese fue el caso de Gerry Peñalosa quien noqueó en el séptimo asalto a Jhonny González faltando solo 20 segundos y luego de que el mexicano lo dominara por completo pero, como el golpe fue al cuerpo, no lo catalogaron como producto de la “suerte” pues no tuvo el mismo impacto devastador o efecto visual aterrador de ver a un Paul Williams o un Manny Pacquiao tendidos en la lona, inmóviles, boca abajo, una escena que provoca miedo luego de un golpe bien conectado al mentón.

Un seguidor me resumió todo en una sola oración: “El golpe de suerte no existe ya que todos los boxeadores tiran golpes para darle a su contrario”. El solo hecho de ir perdiendo una pelea y que conectes un buen golpe noqueador no es producto de la suerte. Solo fue que le dio en el lugar perfecto, en el momento preciso. Ir ganando o perdiendo es solo el contexto de la pelea, no tiene mucho que ver con la potencia o el trayecto de un golpe que se lanza con la única intención de castigar a tu rival.

Pueden mencionar la pelea que sea, Tyson contra Douglas, Pacquiao contra Márquez, Ramos contra Shimoda, Taylor contra Chávez, Khan contra García y muchas más. Y en todas estas peleas, el factor común es que el peleador noqueado iba ganando el combate o pasaba por su mejor momento. Eso no es suerte, y atribuírselo a ella, es desacreditar la victoria de un rival que en el papel tenía las de perder. Al parecer a muchos se les olvida que en el “papel” del boxeo no hay nada escrito.

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