in

Jaime Munguía fue a la guerra con Gabriel Rosado y le ganó una convincente decisión unánime

Jaime Munguía fue a la guerra con Gabriel Rosado y le ganó una convincente decisión unánime

Jaime Munguía venció por decisión unánime a Gabriel Rosado en una verdadera guerra la noche del sábado en el Honda Center de Anaheim, California.

Para el joven peleador mexicano fue la pelea más complicada de su carrera, ante un Gabriel Rosado que entregó lo que prometió, una actitud brava e irreductible. Los tres jueces vieron ganar a Munguía con tarjetas  de 118-110, 119-109 y 117-111 que parecieron ligeramente más holgadas de lo que realmente fue. La tarjeta de IZQUIERDAZO vio ganar a Jaime Munguía 116-112, con Rosado ganando cuatro rounds seguidos, del 6 al 9.

La prueba de Rosado para Jaime Munguía

Gabriel Rosado llevó a Munguía a la guerra, lo hizo exigirse hasta su máxima expresión, y puso a prueba todas las habilidades y fortalezas del mexicano.

El mexicano mostró mejorías evidentes respecto al prospecto poco pulido que dominaba en los súper welter con el puro físico. Ya no es aquel joven saltarín que tiraba golpes muy largos y con poco apoyo. De la mano de Erik Morales, este Munguía tira sus golpes más compactos, más cortos y mucho mejor plantado sobre el ring.

El golpeo al cuerpo de Munguía alcanza niveles de sofisticación,  pues los ganchos al hígado los mete con extensión, y precisión. Sabe cómo abrir ese hueco en el cuerpo del rival, y meter el gancho. Las combinaciones de cuatro o cinco golpes son bien pensadas, diseñadas para abrir huecos en la guardia del rival y permitir el remate de poder.

Compubox registró que Jaime Munguía conectó con nitidez 70 golpes al cuerpo de Rosado. El mexicano lanzó más golpes y conectó más golpes de poder sobre Rosado.

Y otras de las cosas que Gabriel Rosado puso a prueba en Munguía es su mandíbula. Es cierto que Rosado no se ha distinguido por ser un gran pegador, pero su mano derecha es pesada, y puede noquear de un solo golpe. Así lo había hecho Rosado sobre Melikuziev en su más reciente pelea. Esa mano derecha encontró con fuera el rostro de Jaime Munguía. Si bien Rosado lograba sacudir, y hasta lastimar al mexicano, Munguía se recuperaba muy rápido y respondía con lucidez y plena consciencia.

Round por round

Munguía rápido encontró distancia y alcance en el mismo primer round. Jaime trabajó mucho el jab al cuerpo. Y así empezó a establecer el golpeo abajo, con una de las herramientas en las que Munguía más lució. Rosado, por su parte, intentaba contragolpe, y encontraba con algunas manos a Munguía, sobre todo con la mano derecha.

El primer round marcó la tónica de lo que sería la pelea. Por un lado, Munguía combinando con poder, y castigando al cuerpo; por el otro, Rosado entrón y metiendo manos derechas aisladas sobre el mexicano.

En el segundo episodio, Munguía sigue encontrando buena distancia en el terreno y medio corto. Jaime mete combinaciones largas de cuatro o cinco golpes, arriba y abajo, organizando y abriendo huecos en la guardia de Rosado.

En el tercero, Rosado empieza bien el round, haciendo fallar mucho a Munguía, y aprovechando para empezar a meter jabs y manos derechas. Pero Munguía aprieta en la segunda mitad del round, y pone a Rosado a desplazarse por el ring con combinaciones de mas poder y presión.

El cuarto round entregó tonos de guerra. El mejor round de la pelea. Y es que Rosado logró lastimar a Munguía con un golpe al cuerpo. El mexicano retrocedió herido, y Rosado fue por él, sintiéndolo lastimado. Sin embargo, Munguía se recuperó rápido y devolvió combinaciones de poder de inmediato. El round se puso muy interesante en intercambios nutridos y poderosos, donde Munguía se vio más contundente y robusto en su golpeo. Pero Rosado no retrocede.

Tras el reñido cuarto episodio, el quinto entregó una baja de decibeles. Munguía se percibe dominador, principalmente con los ganchos al hígado que han estado punzando el cuerpo de Rosado, y ese fue un golpe que el boricua nunca se pudo quitar en toda la noche.

En el sexto asalto, Rosado encuentra tracción en los últimos segundos. Y lo hace principalmente con la mano derecha que encuentra nitidez sobre el rostro de Munguía que termina el round un poco confundido. Munguía había llevado bien el round, aunque sin demasiada contundencia. Rosado impuso el poder al final, para llevarse el round.

A partir de ese momento, Gabriel Rosado encontró su mejor momento de la pelea, ganándole rounds a Munguía, en una pelea en la que el mexicano llevaba clara ventaja. Rosado, en el ecuador de la pelea, apretó un poco las tarjetas.

En el séptimo asalto, Munguía sigue intentando combinaciones largas pero ya no son tan nítidas. Se ve un poco cansado, y un poco más lento. Y Rosado sigue bravo, irreductible, y mete manos con fuerza en el terreno corto sobre Munguía, que luce un poco distraído y abrumado.

Fue en el octavo round, cuando Rosado puso a prueba la mandíbula de Munguía. El boricua metió la mejor mano del round, una derecha que lastimó a Munguía, y lo hizo retroceder sacudido. Munguía había dominado el round con golpes al cuerpo, y combinaciones de poder, pero Rosado imprimió el poder para llevarse el round.

El noveno fue otro buen round para Gabriel Rosado, que abruma a Munguía y le mete golpes sólidos de poder. Rosado termina el round asfixiando a Munguía que se ve un poco confundido. Y es que, pese a que Munguía le metió lo mejor de su repertorio, Rosado le soportó todo. El boricua va ganando confianza en la pelea.

A partir del décimo, Jaime Munguía regresó en el combate para cerrar sólido la pelea. El mexicano mete la mejor combinación del décimo round que sacude a Rosado. Jaime mete los mejores golpes de poder. Rosado mete varias manos derechas muy fuertes sobre Munguía, pero Jaime muestra resistencia y mandíbula, pues aunque le sacuden la cabeza, Munguía regresa rápido y lúcido a responder los embates.

En el round 11, Munguía se ve más entero, más potente en su golpeo. Rosado empieza a esfumarse, a verse superado. Munguía mete combinaciones de poder largas, bien parado y con golpes compactos. A estas alturas de la pelea, es evidente que Jaime Munguía llega buena condición fisica, pues termina la pelea con solidez y potencia.

El duodécimo round fue para Munguía que cierra mejor, más contundente, más dinámico, Y Rosado simplemente aguantando, y tratando de terminar la pelea.

Finalmente, la victoria para Jaime Munguía fue clara, pero no fácil. Gabriel Rosado obligó a Munguía a mostrar lo mejor de sus habilidades.

Fue una pelea de graduación para Jaime Munguía. Demostró las mejorías que tanto se le pedían, demostró también que está dispuesto a ir a la guerra, y a no ceder un centímetro de actitud y bravura, ante un peleador como Rosado, de los boxeadores más bravos de la última década. Munguía está para pelear en la élite de las 160 libras. Rosado había prometido que haría pasar a Jaime Munguía por el fuego y lo cumplió. El mexicano atravesó el infierno, y salió triunfante. Prueba superada.

Avatar for César González Gómez

Written by César González Gómez

Fundador y Director General de IZQUIERDAZO. Obsesivo del periodismo deportivo y el marketing digital. Siempre en búsqueda de las grandes historias del deporte. Ha escrito de deportes en VICE, Remezcla, Publimetro, Juanbeisbol, Cuarto Bat, FAST Mag, y muchos medios más.

“Todos quieren verme contra Canelo”, advierte Benavidez

GGG, Beltrán y Munguía

Fernando Beltrán confía en nocaut de Munguía a Golovkin