Joe Frazier murió: El falso rumor que cimbró a Muhammad Ali días después de su primera pelea
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Joe Frazier murió: El falso rumor que cimbró a Muhammad Ali días después de su primera pelea

Unos días después de haber perdido una brutal primera pelea contra Joe Frazier, a Muhammad Ali le informaron que Frazier había muerto por las lesiones. Ali, consternado, prometió que nunca más volvería a pelear. Aunque el falso rumor fue desmentido pocas horas después, Ali se cimbró hasta sus mismos cimientos.

“Acabo de escuchar que Joe Frazier murió”, le dijo el escritor Bud Schulberg por el teléfono a Gene Kilroy, agente de Muhammad Ali, quien le pasó la noticia al peleador. Schulberg buscaba confirmación de la noticia.

La reacción de Ali fue de conmoción. Se negaba a creerlo. Los testigos de ese momento aseguran que abrió los ojos casi de forma desorbitada. Y solo dijo: “¿Qué?”.

Le repitieron la noticia. Cuando Kilroy colgó la llamada, Ali ya estaba derrumbado. “No volveré a pelear”, prometió.

Para corroborar la brutal noticia, Kilroy le llamó al Dr. James Giuffre, médico de cabecera de Frazier. Giuffre le informó que Frazier no había muerto, pero que había tenido que ser internado en el hospital con presión alta y otros síntomas, pero que el peleador se estaba recuperando y que estaría bien.

“Todas las plegarias para Allah”, respondió Ali. “Me alegro que esté bien”.

La Pelea del Siglo

Había sido una pelea brutal, al viejo estilo: 15 rounds. Fue una batalla de toma y daca, donde Joe Frazier castigó a Ali con docenas de ganchos izquierdos. La pelea iba pareja hasta el round 11, cuando Frazier empezó a inclinarla a su favor, y estuvo a punto de derribar a Ali. En el último round, el 15, Frazier conectó otro gancho izquierdo, devastador, que mandó a Ali a la lona. Muhammad Ali se levantó y pudo sobrevivir al round. Sin embargo, Joe Frazier ya había ganado ventaja en las tarjetas por decisión unánime.

Una victoria histórica para Joe Frazier que le quitaba el invicto a Muhammad Ali. Pero los estragos físicos para ambos peleadores después de la “Pelea del Siglo” se sentían devastadores.

Joe Frazier no había muerto, pero no la estaba pasando bien. Su infierno apenas comenzaba.

Las horas siguientes a la guerra

Desde los minutos inmediatos a que la decisión del réferi y los jueces lo habían visto ganador sobre Muhammad Ali, Don Dunphy reportó que “Joe Frazier parece enfermo en su esquina”.

Yancey Durham, entrenador de Joe Frazier, asegura que después de la pelea se fueron a festejar al vestidor y se terminaron una botella de champaña. A la 1:45, ya en la madrugada del martes, llegaron a la fiesta de celebración en el hotel Statler Hilton. Había música en vivo y centenares de asistentes para felicitar al victorioso Joe Frazier.

Sin embargo, Frazier se escabulló de la multitud y llegó a la cocina del hotel, donde se sentó. Sin quitarse las gafas de sol para ocultar las heridas en su rostro, comenzó a beber agua. Un reportero que notó su ausencia, lo encontró en la cocina. Frazier le confirmó que se sentía “débil”.

Horas después, ese mismo martes, abrió otra botella de champaña. Frazier le dio dos tragos y vomitó la bebida, ante la sorpresa de quienes lo vieron. Nunca había tenido problemas para ingerir alcohol. Ahí percibieron que algo no andaba bien.

Según el biógrafo Mark Kram, Frazier siempre se molestaba ante quienes intentaban cuidarlo de los peligros de la profesión. “Deja esa mierda”, solía responder, “esto es lo que hago para vivir y no quiero escuchar más de eso”.

Pero en las horas que siguieron a la pelea con Ali, Joe Frazier mostraba síntomas alarmantes como presión alta, náuseas y severos dolores de cabeza.

Frazier al hospital

Ya era la noche del martes, a punto de cumplirse 24 horas de la pelea, y la alarme crecía en el séquito de Joe Frazier. Decidieron llamarle al médico de la Comisión Atlética de Nueva York, el Dr. Edwin Campbell, para informarles de la situación. El médico lo revisó. Frazier estaba “más exhausto que cualquier otro peleador que yo haya visto”, dijo el médico.

Para la noche del miércoles, relata su biógrafo Kram, Joe Frazier no podía retener la comida, ya orinaba sangre y ni siquiera podía caminar. Alarmada, Denise Menz, una de las parejas sentimentales de Frazier, intentó influir en el séquito de Joe para que lo llevaran a un hospital.

Finalmente, el médico personal de Frazier y el médico de la comisión de Nueva York, lograron convencerlo de llevarlo al hospital para hacerle una revisión más exhaustiva.

Ya era la noche del jueves. Habían pasado ya casi tres días completos desde la pelea y Frazier empeoraba. No lograban estabilizarlo. La presión le subía tanto que pensaban que el peleador estaba por sufrir una embolia. Los doctores entraban y saliendo corriendo intentando controlar los signos vitales del peleador.

Los rumores sobre la real condición de Frazier

Los rumores sobre la condición de Joe Frazier empezaban a filtrarse a la prensa. El presidente Richard Nixon intentó hablar con Frazier la tarde del sábado y no le pudieron poner al peleador al teléfono.

Al principio, los médicos negaron cualquier condición de gravedad. Cuando los reporteros le hacían notar que Frazier había desaparecido del ojo público y que había cancelado entrevistas. Sin embargo, un reportero vio al peleador en el hospital el lunes.

Los médicos reconocieron, finalmente, que Joe Frazier estaba internado. Tenía presión alta pero afirmaba que habían logrado estabilizarlo tanto, que Frazier dejaría el hospital ese mismo lunes.

Sin embargo, seguía teniendo dolores de cabeza y presión alta. Al dia siguiente, martes, volvió al hospital, aunque con otro objetivo. Tenía programada una visita donde le mostraría videos de sus peleas a otros pacientes para intentar levantarles el ánimo.

“Parecía pasmado y acabado”, le dijo el Dr. Giuffre al biógrafo Mark Kram. Y en ese momento, Joe Frazier fue internado de nuevo en el hospital para tratar de controlarle la presión y hacerle más estudios. Además de la presión alta, Frazier seguía orinando sangre, y se le tuvo que habilitar una sonda para alimentarlo.

El infierno de la “Pelea del Siglo” no había terminado para Joe Frazier. Pasaría internado 12 días más en el hospital.

Los médicos sabían lo que ocurría con el peleador. Pero afuera del hospital, los rumores y la especulación crecían sobre la verdadera condición de Joe Frazier.

La agencia UPI publicó una entrevista con el Dr. Campbell, médico de la Comisión Atlética de Nueva York. El médico decía que tras la revisión al peleador, era muy probable que tuviera una lesión cerebral severa, y que los síntomas eran consistentes a una conmoción o a un coágulo.

El médico de cabecera de Frazier, el Dr. James Giuffre, desmintió a su colega. Afirmó que Frazier no tenía ninguno de esos síntomas. Que los dolores de cabeza no eran persistentes, que el peleador no sufría vértigo y que no tenía las pupilas dilatadas.

Al día siguiente el Dr. Cambpell se retractó de sus declaraciones anteriores y dijo que lo habían sacado de contexto.

Joe Frazier comenzó a recuperarse poco a poco. Y finalmente, pudo ser dado de alta el 27 de marzo.

Habían pasado 19 días desde la noche de la Pelea del Siglo contra Muhammad Ali.

Joe Frazier había vivido un infierno. Y eso que había sido el ganador.

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