in

Casinos, autos, sexo, estafas, la Mano De Dios: Jorge “Roña” Castro, el campeón argentino que lo vivió todo

Casinos, autos, sexo, estafas, la Mano De Dios: Jorge "Roña" Castro, el campeón argentino que lo vivió todo

El argentino Jorge “Roña” Castro, también conocido como la Locomotora, brilló en la década de los 80 y 90 como un gran animador del boxeo argentino, con geniales espectáculos y un título mundial mediano en su poder.

A Jorge Castro, dentro del cuadrilátero, su garra y estilo callejero lo forjaron como figura. Además, su simpatía y carisma lo ayudaron a ganarse un espacio en el corazón de los espectadores. Un récord monstruoso: 130 victorias, 90 antes del límite, 11 derrotas y tres empates.

Tuvo todo lo necesario para posicionarse como ídolo popular, y lo logró. Quizás, también agigantó su figura por las locuras que hizo fuera de su carrera deportiva… O no tan fuera.

Un personaje pintoresco, pícaro, del pueblo para el pueblo. De la mano del boxeo, el Roña lo vivió todo, o casi todo.

Desde IZQUIERDAZO, decidimos recopilar todas y cada una de las anécdotas imperdibles que tienen como protagonista a Castro.

La extravagante vida sexual del Roña Castro

Jorge Fernando Castro es, prácticamente, un adicto al sexo. Y dicho por él mismo. Esto no es cosa reciente, porque siempre afirmó ser tan campeón en la cama como en el ring.

Tanto le gusta llegar al orgasmo, que hasta mantuvo relaciones en la antesala a uno de sus combates, ¡E incluso dijo que le hizo bien!

“Me encantaba (el sexo), siempre lo dije. Una vez lo hice en el vestuario, antes de una pelea en Comodoro Rivadavia”, comentó el Roña en una entrevista para Radio La Red en mayo de 2020, tal como reprodujo Olé. “No me afectaba en el momento. Me consideraba un tipo fuerte, capaz de hacer cualquier cosa”.

“No es tanto como se dice de ser aplicado y cuidarse con ese tema. En ese momento, uno estaba más livianito y veloz. En Argentina peleé con todos, hice 144 peleas, no le corrí la cara a ninguno… Y tengo 90 ganadas por nocaut”, continuó el de Santa Cruz.

Años atrás, en por 2007, Locomotora Castro pasó por el 100×100 que Diego Borinsky escribía para El Gráfico. Allí confesó que nunca discriminó entre mujeres, y mujeres trans.

“Me comí muchos travestis”, sentenció Castro. “Antes de pan duro, viste, es preferible… Me había levantado una mina bárbara y recién cuando estuvimos de cerca me di cuenta de que era un tipo… Y bue… como dice el refrán, todo bicho que camina va a parar al asador…”.

Impensados países vieron pelear al Roña Castro

Jorge Fernando Castro peleó en muchísimos lugares del globo terráqueo. Su primera excursión fuera de Argentina, fue en el Stade Louis II del Principado de Mónaco.

Aquella noche, la del 8 de noviembre de 1988, Locomotora Castro noqueó al estadounidense Alphonso Bailey. Tal victoria le valió la posibilidad de pelear en San Pellegrino, Italia, ante Jean Pierre Iniama. También se llevó el triunfo, pero por nocaut técnico.

De ahí en más, su boxeo fue apreciado en Nueva York, Madrid, París, Penascola, Monterrey, Fort Lauderdale, Tokio, Filipinas, Panamá, Alemania, Sudáfrica, Phoenix, y también en Australia.

A su vez, dentro de Argentina, El Roña tuvo presentaciones en varias provincias y ciudades. Desde su Caleta Olivia natal, hasta el mítico Luna Park del barrio porteño de San Nicolás, con pasajes por Comodoro Rivadavia, Catamarca, Río Gallegos, Trellew, Villa Carlos Paz, La Rioja, Mendoza, Las Heras, Pergamino, San Miguel, Jujuy, Salta, Santa Rosa, Mar del Plata, Tartagal, y Misiones.

El fanatismo del Roña Castro por los autos y la velocidad

Además del boxeo y el sexo, como se mencionó anteriormente en este artículo, los automóviles son la gran pasión de Jorge Castro.

“Tuve más de veinte (autos), seguro”, afirmó el Roña también para El Gráfico. “Una vez fui con la plata y me compré un BMW; otra, me compré una moto”.

“Era un pendejo (como sinónimo de joven) y lo hacía, el tipo no me podía creer de verme la pinta. Valía 50 mil dólares. El vendedor me dijo que tenía que hacer los papeles y yo le dije que si no me lo daba en el momento, no lo compraba y me lo dieron. Otra vez me compré una moto Suzuki 1100 y me la llevé en el momento”, relató el sureño.

Su agrado por la velocidad y los coches, llevaron al ex campeón de la Organización Mundial de Boxeo a tener sobrados accidentes y cercanías con la muerte.

“Choqué dos veces con una moto; una vez me tragué un árbol y otra vez me metí dentro de una casa”, comenzó a enumerar Castro. “Volqué con una cupé Taunus debajo de un puente, yendo para Comodoro Rivadavia… Volqué un auto de carrera, un Fiat 600. Choqué en Turismo de Carretera, TC Pista, en Buenos Aires. En el Autódromo de Buenos Aires y  cuando quise abrazarme a un auto y casi me muero, que fue el último”.

“También cuando murió la piba”, refirió Locomotora al accidente en el que murió Zulma Castro. Por el trágico hecho, el ex deportista fue condenado a tres años de prisión en suspenso, según El Día. Jamás realizó el cumplimiento efectivo de su pena.

Tantos golpes y porrazos, le costaron al hoy pugilista retirado muchísimas cicatrices, que lleva en su cuerpo hasta la fecha.

“Tengo (marcas) en todo el cuerpo, incluso una debajo del mentón. En uno de los choques se me metieron un montón de pedacitos de vidrio en la cara y el cuerpo, como si fueran espinitas, y me los estuve sacando por mucho tiempo, una cosa muy curiosa”, retrató.

El Roña Castro se la juega, también en los casinos

Hay formas de divertirse, incluso dentro de la ley, que pueden resultar más nocivas para la salud de lo que muchos creen. Una de ellas, es el juego. Si la suerte (y algunas estadísticas) están a favor, alguien puede hacerse millonario. Caso contrario, un jugador empedernido puede quedar de patitas en la calle.

Jorge Fernando Castro, quien tiene un reconocido agrado por el juego y las apuestas, sabe del tema.

“Fui al Madison Square Garden, pero no a boxear. Fui al casino a divertirme”, relató Jorge Castro en un Instagram Live. “Las Vegas es mi ciudad favorita. Las luces, el juego, todo está buenísimo”.

“Esta me la gasto en el (Casino) Flotante”, afirmó Roña en el programa Los Famosos y el Dinero, mientras sostenía cinco fajos de billetes. “Para jugar, hay que jugar para ganar. Yo soy jugador, me divierte”.

Además, contó que sus números de la suerte son 28, 29, 32, 25 y 26, en ese orden.

Castro tiene una numerosísima descendencia

Sin perder un solo segundo de su juventud, Jorge Castro se mudó con una de sus parejas cuando tenía solamente 15 años.

Junto a varias mujeres, llegó a la despampanante cifra de 15 hijos. “Todos con la misma”, según Castro, pero “con distintas mujeres”. Sobran explicaciones para esta, una de sus frases características.

A la joven edad de 22 años, Locomotora vivió un tiempo en Génova, Italia, para buscar ahí una brecha de crecimiento a su carrera. En dicho lugar, tuvo una hija que aún no conoce.

“Tengo una hija en Italia, pero no la conozco”, confesó Roña en el programa De 1 a 5. “Era muy chico. Me volví a Argentina, y la chica estaba embarazada. No volví nunca más. Es la hija de la dueña de un hotel en Génova. Nunca volví, me encantaría conocerla, la busqué por el Facebook, pero no la pude encontrar. Intenté llamar, pero son muy cerrados cuando hablan, no les entiendo”.

No es la única parte de su descendencia que el ex deportista no conoce. También tiene una hija en Paraguay, con quien no cruzó palabra alguna.

“Salía con la piba acá, en Buenos Aires. Yo concentraba en el Hotel Cosmos de Constitución, la conocí ahí. Empezamos a salir y, cuando quedó embarazada, la tuvo acá en Argentina, me dejó la foto y se fue (a Paraguay). Debe tener 19 años”, explicó el argentino.

Lejos de pensar en la manutención o en su nulo rol paternal para con las dos figuras anteriormente mencionadas, Jorge Fernando Castro le teme al incesto entre sus parientes. Por eso mismo, le gustaría que todos se conozcan.

“Me encantaría hacerlos conocer. Tengo tantos hijos que, el día de mañana, por ahí tengo un sobrino que sale con un primo… No quiero que pase eso”, comentó el ex campeón mundial.

El Roña Castro también se ensució las manos, en defensa de su pueblo como político

Peronista hasta sus tuétanos, Jorge Castro también ocupó cargos políticos, estatales, y hasta tiene intenciones de candidatearse a diputado nacional.

Fue concejal en Santa Cruz durante el primer gobierno menemista, y siempre se mantuvo cercano al kirchnerismo, hasta el día de hoy. Le dijo al diario deportivo Olé que iba a ser diputado nacional, allá por 2019. Finalmente, no fue así.

“Me voy a postular como candidato a diputado. Hace rato que estoy en política y sé lo que es. Estaré en la lista del Partido Justicialista, me llevo muy bien con todos”, comentó Castro. “Diputado Nacional, no ando con cosas chiquitas. Tengo muchísimas, me gusta trabajar. Uno habla con la gente y ve qué necesita”.

“Vas a un barrio y donde antes te pedían chapas para hacerse la casa, ahora te piden comida, ¿entendés? Eso es muy grave. Hay muchos que la están pasando mal y yo quiero ayudar. Visito varias villas cerca de mi casa y se siente la necesidad. Te doy un ejemplo de mi barrio: las últimas tormentas dejó a muchos sin luz y agua por todos lados. Los políticos tendrían que dejar de mirar el centro, que está muy lindo, para enfocarse en los costados, en los que hay mucho barro”, sentenció el ex deportista.

Castro también tuvo su “Mano de Dios”

Jorge Fernando Castro era el favorito en su choque con John David Jackson, y llevaba las de ganar para revalidar su corona. El argentino tuvo frente a sí un hueso duro de roer, que le complicó bastante su presentación.

Jackson llegó invicto al duelo, y supo tener en apuros a su oponente. Una vez cerrado el octavo asalto, el retador dominaba ampliamente las tarjetas.

Los cortes en los ojos del Roña, y la pérdida exagerada de sangre, hicieron que el réferi se planteara la duda sobre la continuidad del combate.

“Este chico no puede seguir”, le afirmó el árbitro Stanley Christodoulou al rincón del santacruceño. “Dele el round del campeón”, le rogó el segundo principal de Locomotora al encargado de impartir justicia. Y se lo concedieron.

En el noveno round, el último que el colegiado le otorgó al santacruceño, el estadounidense fue por él. El argentino, contra las cuerdas, recibió todo tipo de envíos del nacido en Denver sin ofrecer respuesta.

Castro aprovechaba cualquier contacto con Christodoulou para limpiarse la sangre de sus cortes en su camisa, que ya parecía trapo de carnicería. No se veía forma alguna de que el santacruceño pudiera revertir el combate.

Con un minuto en el reloj, una larga mano izquierda del estadounidense alcanzó el mentón del argentino, que acusó recibo. Las piernas se le contorsionaron y parecía noqueado de pie, y a tropezones se replegó hacia las cueras, hasta donde el oriundo de Colorado lo fue a buscar.

Jackson acudió convencido de que estaba a segundos de terminar al Roña Castro. Pero el argentino, canchero, pícaro y criollo, se fingió que estaba muerto. En cuanto Action intentó terminarlo, y su contrincante lo midió de reojo.

La escena se volvió épica. Todo el estadio en México estaba de pie, mientras Jorge Fernando Castro, con los ojos cerrados y tinto en sangre, levantaba su puño izquierdo: La Mano de Dios, que le dio uno de los nocauts más dramáticos en la historia del boxeo.

Don King estafó al Roña Castro después de su presentación más recordada

Jorge Castro revalidó su corona con el triunfo agónico ante John David Jackson. Aquella velada contó con una meganómina, compuesta por una gran cantidad de campeones mundiales.

Don King, organizador del gran evento con sitio en el Estadio de Béisbol de Monterrey, propuso un premio para el ganador del duelo más atractivo: un cheque por el considerable valor de cien mil dólares.

Parece que el promotor se aprovecho del pobre Castro, quien no manejaba (ni maneja) el inglés, y le jugó una broma sin gracia con la recompensa.

“A la mejor pelea por título del mundo de esa noche, se le regalaban cien mil dólares”, afirmó Castro sobre la cartelera del 10 de diciembre de 1994, en una entrevista con Telenueve. “Yo no entendía nada, porque hablaban todo en inglés y de pedo hablo castellano. Vinieron con un cheque gigante que era para mí, y Don King dijo que yo donaba la plata a un hogar de ancianos, ¡Y me cagó los cien mil dólares!”.

Diego Maradona, admirado por el Roña Castro

Jorge “Locomotora” Castro publicó una foto donde se lo ve junto a Diego Armando Maradona, con motivo de su fallecimiento. En su pelea más memorable, Castro noqueó a John David Jackson, quien lo castigaba duro cuando el de Argentina sacó un cruzado que encontró al rival y lo noqueó. La otra Mano de Dios.

“Fuimos la mano de Dios… Vos le ganaste a los piratas ingleses, Yo le gane a los Yanquis … los Argentinos sabemos ganarle a mundo!!!”, posteó Roña en su cuenta de Instagram. “Y Acá nos quedamos Zurdo, morocho, paisano, pelusa, nene”.

“Gracias Diego por todo lo que nos diste, Argentina entera se pone de pie!!! Anda hermano, tenes 100 años de perdón!!!”, cerró el ex monarca OMB.

Castro, justiciero por mano propia y corrector de delincuentes

Jorge Fernando Castro sufrió un robo a mano armado en cercanías a su gimnasio, a pesar de que ofreció resistencia.

Fueron dos delincuentes, quienes le robaron dinero y su teléfono móvil, en la localidad bonaerense de Temperley, cuando se dirigía a su gimnasio.

“Fue al voleo”, explicó Castro. “Me apuntaron con dos fierros, le tuve que dar toda la plata y el celular. Lo tenía como a Jackson“, dijo Locomotora, en recuerdo a la pelea más memorable de su carrera. “En el teléfono tenía fotos de mi familia, de mis amigos, y de muchas figuras como Diego Armando Maradona”.

“Lo tenía como a Jackson, pero el otro me estaba apuntando”, señaló el nacido en Santa Cruz. “Le dije: ‘loco, por favor devolveme el celular, soy el Roña Castro’. ‘¿Qué vas a ser vos?’ me dijo”.

Días después, el ex campeón mundial aseguró que se cruzó a uno de los ladrones que lo atacaron anteriormente, cuando le robaron el móvil y algo de dinero.

Jorge Castro confesó, en diálogo con FM 94.7 Club Octubre, que se topó con uno de los delincuentes y lo golpeó.

“¿Querés que te diga la verdad? Lo agarré ayer y lo cagué bien a trompadas”, enfatizó Castro. “Nadie lo sabe, no lo quise comentar”.

A su vez, Locomotora explicó que reconoció al ladrón en cuanto lo vio, justo frente al comercio que posee en la Provincia de Buenos Aires.

“Lo encontré frente a mi negocio. ‘Este es el que me robó’, dije. Fui y lo agarré. Cuando me vio, se cagó y se meó”, relató el santacruceño. “Ahí le dije: ‘vos fuiste el que me robó’, y me decía: ‘perdoná, Roña‘. Me desahogué con este boludo cuando lo agarré”.

 

Roña en vivo, como participante del reality Gran Hermano

Gran Hermano Argentina tuvo su edición “Famosos” en 2007, luego del boom generado por la temporada anterior.

La idea fue encerrar en la poco privada vivienda a 14 personalidades mediáticas, y hacer que se desenvuelvan normalmente en el juego. Dentro de los seleccionados, apareció el nombre de Jorge Fernando Castro.

El ex campeón pugilístico no duró mucho dentro del aislamiento. Fue el participante que mayor porcentaje obtuvo para abandonar la casa, con 73,5% de los votos del público. Además, se encargó de explicar dentro del confesionario que extrañaba mucho a su familia y a sus amigos.

Castro también fue parte de un desafío especial. La producción del programa le facilitó un audífono por medio del cual podía escuchar al humorista Pachu Peña, quien le daba indicaciones para molestar a los otros integrantes del juego.

Se avecina la filmografía sobre la loca vida de Castro

Tal como el propio Jorge “Locomotora” Castro reveló en una entrevista con el Diario Crónica de Comodoro Rivadavia, comenzarán las grabaciones para una serie y una película sobre su vida y obra.

“Vino gente del promotor Bob Arum y de Netflix, que quieren hacer una serie conmigo después de la pandemia”, contó Castro. “Si sale bueno, seguiremos. Conmigo, tienen para hacer unas 20 series. Después de fin de año, quieren ir a Catamarca, donde vivía”.

“Quieren hablar con mi vieja (su madre). Yo voy a relatar o comentar mi vida. En Santa Cruz, harán una película del Roña Castro“, anunció el ex boxeador.

Terence Crawford y Vergil Ortíz

“Vergil Ortíz es bueno, pero vi muchos huecos en su boxeo”, señala Terence Crawford

El Zurdo Ramírez no se impresiona con lo que vio de Beterbiev; insiste en pelear con él

El Zurdo Ramírez no se impresiona con lo que vio de Beterbiev; insiste en pelear con él