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Lo que veremos sobre el ring en la revancha entre Deontay Wilder y Tyson Fury

Lo que veremos sobre el ring en la revancha entre Deontay Wilder y Tyson Fury

Luego de la espectacular actuación que ambos peleadores dieron el 1 de diciembre de 2018 y que terminó en empate, era evidente que se necesitaba una revancha entre Deontay Wilder y Tyson Fury. El veredicto de empate generó mucha controversia sobre quién era el verdadero ganador de ella noche.

Por un lado, muchos pensaron que Fury había hecho lo suficiente para destronar al campeón Wilder; por el otro, muchos pensaron que Wilder tuvo una victoria por pequeño margen al derribar a Fury en los rounds 9 y 12. Al final, sin embargo, todo quedó en un empate.

Deontay Wilder y Tyson Fury están a un mes de enfrentarse nuevamente en Las Vegas el 22 de febrero de 2020, en la que promete ser una gran noche de boxeo para muchos aficionados alrededor del mundo. Desde su primer encuentro el 1 de diciembre de 2018, ambos peleadores se han mantenido activos, preparando el camino para su pelea de revancha.

Fury noqueó a Tom Schwarz y le ganó la decisión unánime a Otto Walin. Wilder propinó dos nocauts destructivos a Dominic Breazeale y Luis Ortíz. Ciertamente, con las victorias que ambos consiguieron en 2019, la revancha se volvió más atractiva, incluso, que la primera pelea.

Hay mucho en juego para ambos peleadores en esta revancha, pero ¿qué necesita hacer cada peleador para llevarse un triunfo grande y y no volver a dejarle la tarea a los jueces?

Estas son las claves para descifrar la revancha entre Wilder y Fury:

Deontay Wilder y la urgencia de noquear

Es más fácil decirlo que hacerlo, pero Deontay Wilder necesita noquear a Tyson Fury, y esta vez cerciorarse de que ya no se levante. Todos sabemos el poder de pegada de Wilder, de 34 años, es brutal. Es algo que no hemos visto, quizás, desde los tiempos de Mike Tyson en los 80 y 90. Y esa es precisamente la ventaja que Wilder tiene sobre Fury.

Está más que claro que Wilder no puede ser ese boxeador puro durante 12 rounds, y que depende mucho de su poder de pegada. Y, además, con 41 nocauts en 43 peleas, ¿por qué tendría que cambiar su estrategia?

A Wilder se le conoce también por su estilo extraño y su postura inusual sobre el ring. Esto podría frustrar a Fury, porque el británico no solo tendría que estar boxeando sobre la punta de los pies, sino además, estar cauteloso todo el tiempo de esos golpes espontáneos y repentinos que suele lanzar Wilder.

Wilder tiene que noquear a Fury en la revancha porque si no hubiera logrado derribar dos veces al inglés en la primera pelea, Tyson Fury habría sido el claro vencedor de la noche.

Será importante que Wilder no se dedique solamente a cazar la cabeza de Fury, porque eso podría desgastarlo demasiado. Más bien, se antoja que poco a poco vaya concentrándose en el cuerpo de Fury para cansarlo, hacerlo bajar las manos, y abrir blancos arriba para la poderosa mano derecha de Wilder.

La pegada de Deontay Wilder, ¿la más fuerte de la historia?

Tyson Fury, y la importancia de dominar todo el ring

Tyson Fury, con 31 años, tiene una ligera ventaja al ser unos años menor, pero también tiene ventaja en estatura y alcance. Fury mide 2.06, cinco centímetros más que Wilder, y tiene un alcance de 2.16, también con cinco centímetros de ventaja sobre el estadounidense.

El inglés es el más fino y pulido boxeador puro que ha tenido la división, quizás desde los tiempos de Lennox Lewis. Es evidente que el jab de Fury, y su alcance, jugarán un papel importante en la pelea para mantener a Wilder lejos tanto como sea posible, para no ser sorprendido por el destructivo poder del estadounidense.

También será fundamental mantenerse lejos de las cuerdas y pelear en el centro del ring, para que Fury explote la ventaja que tiene en boxeo sobre el campeón estadounidense. Fury, tal como lo hizo en la primera pelea, necesita seguir su patrón de meter combinaciones sobre Wilder para frustrarlo mientras avanza la noche. Como hemos visto, Fury suele abrir con jab o doble jab, y luego meter una ráfaga de dos o tres golpes rápidos, para salir con agilidad lejos del alcance de Wilder.

Es un juego del gato y el ratón el que veremos toda la noche, mientras que Fury no se quede estático. Eso podría hacer que Wilder vuelva a conectar menos golpes que Fury, como ocurrió en la primera pelea, donde Wilder pegó 71 de 430 golpes, y Fury conectó 84 de 327.

Aunque suena muy fácil para nosotros que nos sentaremos a disfrutar de esta enorme pelea a comienzos de 2020, dependerá de los peleadores que demuestren su plan de pelea en Las Vegas. 

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