in

Mis razones para seguir creyendo en Miguel Ángel Cotto

Miguel Ángel Cotto calló bocas y demostró por qué es el boxeador puertorriqueño más reconocido en la actualidad. Terminó en tan solo tres rounds con un Delvin Rodríguez muy tibio, el cual jamás pudo descifrar el estilo de Cotto ya que este último se decidió a ir por todas las canicas desde la campanada inicial.

“Junito” ha sido un boxeador criticado desde aquel combate con Austin Trout que evidentemente perdió. Se ha dicho, incluso, que se trata simplemente de un boxeador clase “B” pues cuando se ha enfrentado a boxeadores de élite no ha podido imponer su estilo, aunado al hecho de que dos de sus tres títulos obtenidos estaban vacantes, es decir, nunca derrotó a un legítimo campeón que defendiese su título contra él.

Lo mejor de DAZN

La realidad es que Miguel Ángel Cotto es un gran boxeador y un gran ser humano. Es una persona muy disciplinada, dedicada, responsable y seria. Es un gladiador de pocas palabras, y en sus declaraciones siempre ha reflejado ser respetuoso y centrado. Nunca se le ha visto, o escuchado, hablando de más y cuando lo han provocado posee el temple e inteligencia necesarios para no caer provocaciones. Además, ha sabido reconocer la superioridad boxística de los rivales que le han derrotado así como sus propias limitaciones.

Para mí estos hechos son más que suficientes para considerar a Miguel Ángel Cotto como un boxeador de élite o clase “A”, pero tristemente debemos de reconocer que se encuentra en la curva descendente de su triunfal carrera boxística.

Creo que si debiéramos señalar el punto débil de Junito diría que su fondo físico es su principal desventaja y en lo cual tendría que enfocarse para mejorar. Esto ha sido más que evidente en diversas ocasiones, como aquel primer duelo contra Antonio Margarito, el cual iba ganando y terminó noqueado. Contra Floyd Mayweather me atrevería a asegurar que, de haber seguido presionando como lo hizo durante la primera mitad de la pelea, hubiese conseguido un empate más que justificado.

No podemos dejar de mencionar que, muy a su favor, Cotto es de los escasos boxeadores en la actualidad que ha enfrentado a la crema y nata de su categoría, incluyendo a los dos más grandes boxeadores de los últimos tiempos: Pacquiao y Mayweather Jr. También es cierto que Cotto perdió contra tres de ellos, pero no olvidemos que ha brindado cuerpo y alma en cada combate y que jamás ha sido humillantemente arrasado, pudiendo concluir que siempre ha vendido muy caras sus derrotas.

Lo anterior permite deducir que Junito es un púgil que no le da la vuelta a nadie y al cual no le escogen sus rivales con tal de prolongar su senda de victorias y es que lo único que se consigue con esa artimaña es engañar al propio púgil haciéndole creer que es invencible cuando en realidad no lo es. Enfrentar dicha realidad es algo muy doloroso. Tal vez sólo Mayweather pudiera competir contra Cotto en cuanto a calidad de oposición en el palmarés se refiere, pero consideren que sólo existen dos clases de boxeadores actualmente: Mayweather y todos los demás.

Otro hecho importante es que Miguel Ángel Cotto es un súper ligero natural, pero obviamente su cuerpo ha envejecido con el pasar de los años y como resultado subió a súper welter. Recientemente Danny García venció vía los puntos al experimentado Zab Judah (con el cual García la pasó bastante mal), en cambio Junito, encontrándose en su “prime”, liquidó a Judah en 11 vueltas mediante TKO y mostrándose amplio dominador. Otro ejemplo similar, y mucho más reciente, aconteció el sábado pasado pues Cotto arrolló de una manera violentísima e impactante al dominicano Delvin Rodríguez, siendo que su victimario Austin Trout también enfrentó al dominicano hace poco más de un año llevándose la victoria vía los puntos pero sin poder derribar al complejo Rodríguez.

Al analizar la pasada batalla de Cotto lo primero que se evidencia es su técnica depurada la cual no da muestras de flaquear, por otro lado el punch de Cotto también fue un factor. Esto no es de extrañarse pues creo que fue muy acertado haber contratado a Freddie Roach, uno de los mejores entrenadores de la actualidad, pues el mismo Chávez padre ha declarado que los ejercicios que Roach maneja con sus pupilos exprimen al máximo el potencial de cada cual y que si a él lo hubiese entrenado Roach durante su “prime” hubiera sido capaz de vencer hasta a los pesos completos (algo presuntuoso el gran campeón mexicano).

Delvin Rodríguez no es un flan, como todos especulan. Para comenzar, Rodríguez es un peso welter natural y, curiosamente, éste es apenas el segundo knock out que sufre en 38 combates. Además, ha protagonizado batallas épicas y sangrientas que han sido nombradas “pelea del año”. Precisamente fue escogido para enfrentar a Cotto por su gran condición física, su empuje y porque, supuestamente, le exigiría al máximo a Cotto y lo obligaría a brindar la mejor versión de él. Durante las entrevistas finales Delvin Rodríguez no dejó de reconocer el poder de puños que mostró Cotto, lo cual, argumenta el dominicano, le tomó por sorpresa prematuramente en la contienda y no le permitió imponer su plan de combate. “Cotto se la pasa brincando sobre pies y francamente nunca me permitió dominar su timing”, dijo Rodríguez.

Para mí, este es el verdadero Junito, un futuro miembro del prestigioso salón de la fama de box de Canastota Nueva York.

James Braddock, resiliencia en 8 onzas

Top Rank y Golden Boy Promotions negociarían el Canelo-Cotto