Por qué José Luis Ramírez es el peleador más menospreciado en la historia del boxeo mexicano
Por qué José Luis Ramírez es el peleador más menospreciado en la historia del boxeo mexicano
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Por qué José Luis Ramírez es el peleador más menospreciado en la historia del boxeo mexicano

Cuando se habla de enlistar a los mejores peleadores mexicanos de la historia, no habrá un ranking en el que José Luis Ramírez aparezca entre los primeros 10, ni tampoco entre los primeros 15. Ni siquiera aparecerá entre los mejores 20, y a veces ni en los mejores 25.

En los listados más recientes, Eduardo Lamazón ubica a José Luis Ramírez en el lugar 25, mientras que el gran historiador del boxeo mexicano, Víctor Cota, no lo incluye en su listado de los mejores 25 mexicanos de la historia.

Pero si revisamos esos listados, difícilmente encontraremos a un peleador mexicano que haya enfrentado mayor nivel de oposición que el zurdo sonorense. Pernell Whitaker, Julio César Chávez, Alexis Argüello, Rubén Olivares, el Macho Camacho, el Chapo Rosario y Ray Mancini, son nombres que están en el historial de José Luis Ramírez.

Ramírez es, entonces, el peleador más menospreciado en la historia del boxeo mexicano.

¿Cómo es posible entonces que un peleador con ese currículum esté tan infravalorado?

La razón se deba quizás a una mezcla de mala suerte e injusticia. En su carrera, José Luis Ramírez tuvo nueve peleas ante futuros miembros del Salón de la Fama. La mayoría fueron competitivas, pero en esas peleas terminó con récord de 2 triunfos y 7 derrotas. O sea, que de las nueve peleas, perdió siete.

Y entramos en el dilema de qué vale más. ¿Tiene más valor ganar 10 peleas ante peleadores promedio o perder una competitiva contra un futuro miembro del Salón de la Fama?

A nivel de oposición, será difícil encontrar un peleador mexicano que haya enfrentado más calidad de José Luis Ramírez.

El zurdo sonorense comenzó muy joven enfrentando oposición de nivel legendario. La primera vez que peleó contra un futuro miembro del Salón de la Fama, apenas tenía 19 años, y nunca había peleado fuera del noroeste mexicano.

El 28 de abril de 1978, Ramírez se enfrentó al inmenso Rubén Olivares, ya veterano, con 31 años, que estaba en la recta final de su ilustre carrera. De vez en cuando, el popular Olivares hacía pausas a sus peleas en Estados Unidos para pelear en alguna plaza del interior de México y cobrar un buen cheque. Así viajó a Ciudad Obregón, Sonora, para pelear con el joven Ramírez. Como se esperaba, Olivares liquidó a Ramírez, noqueándolo en el segundo round. Desgraciadamente, no hay videos de esa pelea en YouTube como para revisar la actuación de Ramírez o saber exactamente en qué condiciones se dio esa derrota.

Las injusticias y la mala suerte contra José Luis Ramírez

El 14 de noviembre de 1980, José Luis Ramírez se enfrentó a otra leyenda, Alexis Argüello. Y ahí comenzó la primera injusticia para el sonorense. Era una pelea a 10 rounds, sin títulos de por medio, pues Argüello semanas antes, había renunciado a su título súper pluma para subir a los ligeros.

Hasta hoy, la pelea sigue generando debate. Ramírez pareció superior a Argüello y sin embargo, la decisión dividida fue en favor del nicaragüense. El zurdo mexicano derribó a Argüello en el sexto round, y lo sacudió un par de veces más. Además, neutralizó la peligrosa mano derecha del inmortal Flaco Explosivo. Fue una enorme pelea para el mexicano, pero se gestó la injusticia que perseguiría la carrera de Ramírez.

Si esa victoria moral para José Luis Ramírez sobre una leyenda del nivel de Alexis Argüello hubiera sido oficial, hoy estaríamos ponderando la carrera de Ramírez de forma distinta.

La saga de dos peleas que José Luis Ramírez tuvo contra el también miembro del Salón de la Fama, Edwin “Chapo” Rosario, fue otra muestra de esa injusticia.

Ramírez no tenía problemas en ir a pelear a la casa del rival, y en ambas ocasiones fue a pelear contra Rosario en Puerto Rico. La primera vez que ambos se enfrentaron fue el 1 de mayo de 1983. Se disputaban el campeonato mundial ligero del CMB que estaba vacante. Rosario empezó bien la pelea pero fue desdibujándose, mientras el irreductible José Luis Ramírez presionaba. El mexicano cerró fuerte y se llevó todos los rounds en la segunda mitad del combate, pero las tarjetas le dieron una victoria apretada, pero unánime a Rosario por 115-113. Fue, otra vez, una derrota dudosa contra Ramírez. En el portal Eye on The Ring, tres aficionados puntuaron la pelea y los tres vieron a Ramírez ganador. Así que la primera vez que José Luis Ramírez intentó coronarse campeón mundial fue despojado por la controversia.

Una decisión así de apretada ameritaba una revancha. Y el desquite llegó poco más de un año después, el 11 de noviembre de 1984, y otra vez en Puerto Rico. Y la pelea fue electrizante, al grado que la revista The Ring la ponderó como la mejor pelea de 1984. Esa pelea reflejó a la perfección las virtues de José Luis Ramírez, un peleador valiente, perseverante, irreductible. Rosario, el pegador más duro de la división, mandó a la lona a Ramírez en el mismo primer round, y luego, otra vez en el segundo round.

Parecía que sería una victoria fácil para Rosario. Sin embargo, Ramírez se reagrupó y volvió de forma dramática a la pelea. En el tercer round, lastimó con severidad a Rosario a quien se doblaban las piernas, aunque logró mantenerse de pie. Y luego en el cuarto round, Ramírez volvió a lastimar a Rosario, y fue a liquidarlo. El boricua ya no respondía golpes, y quedó recargado contra el esquinero, prácticamente desconectado de pie hasta que el réferi detuvo el combate.

Fue una pelea volcánica, que marcó la carrera de José Luis Ramírez. Esa tarde, el sonorense se coronó campeón mundial ligero del CMB, su primer título mundial. Había cobrado revancha de la injusticia en la primera pelea.

Otra pelea que marcó la carrera de José Luis Ramírez, fue contra Julio César Chávez, el 29 de octubre de 1988. Fue una pelea competitiva, y por momentos, cerrada. Ramírez había ganado los primeros rounds, pero Chávez sacó su enorme calidad para llevarse los rounds siguientes. A partir del round 10, Ramírez, que era un gran cerrador en las peleas, apretó y empezó a puntuar. Sin embargo, en el round 11 vino un choque accidental de cabezas que le provocó un aparatoso corte a Ramírez, quien ya no pudo seguir y se tuvieron que ir a las tarjetas. Chávez resultó ganador por decisión unánime, aunque dos de las tarjetas fueron cerradas. El cabezazo privó a Ramírez de buscar ese cierre en los últimos dos rounds y forzar una decisión más apretada. La mala suerte volvía a perseguirlo.

¿Y el más grande triunfo para Ramírez?

Cuando uno ve el historial de José Luis Ramírez, su triunfo más notable fue el de la primera pelea contra Pernell Whitaker. El combate se celebró en Francia, el 12 de marzo de 1988. Sin embargo, es la pelea más controversial en la carrera de Ramírez. El mexicano se llevó un triunfo por decisión dividida, en una pelea en la que Whitaker parecía el triunfador. La revista The Ring calificaría ese veredicto como el peor de la década.

Whitaker empezó sólido y dominando el combate. Pero fiel a su estilo, Ramírez cerró fuerte la pelea y logró ganar varios rounds en la segunda mitad del combate. Sin embargo, a pesar de que era una pelea apretada por momentos, Whitaker parecía un ganador claro.

Y la controversia se dio, sobre todo, porque Ramírez ya tenía un contrato firmado para pelear contra Julio César Chávez. Ambos peleadores, eran dos mexicanos estelares, y enfrentarlos en una unificación significaba morbo y atractivo para los aficionados. Ramírez era el campeón mundial ligero del CMB, y Chávez era el monarca de la AMB. Cuando le dieron la victoria a Ramírez sobre Whitaker, mucho se especuló que el CMB y el promotor Don King habían manipulado el veredicto de la pelea para que Ramírez le ganara a Whitaker, y poder enfrentarlo con Chávez.

Al final, Ramírez le ganó a Whitaker. Pero lo que pudo ser un triunfo legendario, se convirtió en una densa sombra para Ramírez. La pelea de unificación con Chávez se dio, y Ramírez la perdió por decisión técnica tras un cabezazo accidental.

Después de la controversia, la revancha entre Pernell Whitaker y José Luis Ramírez llegaría cuando Chávez subió a súper ligero y dejó vacantes sus títulos. Para el desquite, Whitaker era el monarca ligero de la FIB, y también estaba en juego el cinturón ligero del CMB que Chávez había dejado vacante.

La revancha se dio el 20 de agosto de 1989. Y esta vez, no hubo controversia. Whitaker, con su estilo laberíntico se llevó una holgada victoria por decisión unánime para cobrar revancha. Con ello, disipó cualquier duda que pudiera haber quedado tras la polémica de la primera pelea.

Las otras derrotas

De entre las peleas que José Luis Ramírez sostuvo contra futuros miembros del Salón de la Fama, hay cuatro que fueron derrotas contundentes, holgadas. Fueron en la ya mencionada revancha contra Pernell Whitaker, y las derrotas contra Rubén Olivares, Héctor “Macho” Camacho y Ray Mancini.

Contra Whitaker, Mancini y Camacho fueron derrotas por decisión unánime, holgadas y sin controversia. En las tres, el Zurdo Ramírez fue dominado por mejores rivales.

Y la otra, fue el nocaut sufrido contra Rubén Olivares. Era un Ramírez muy joven e inexperto que ese día sufrió el único nocaut en su carrera de 111 peleas. Al final, José Luis Ramírez se retiró con récord de 102 triunfos, con 82 nocauts, y 9 derrotas, de las cuales solo una fue por nocaut ante Olivares. Se coronó dos veces campeón mundial en la división de los ligeros.

¿Qué lugar le corresponde a José Luis Ramírez?

Ramírez podría estar entre el lugar 15 y 20 de los mejores peleadores mexicanos de la historia. Independientemente del orden en que los queramos poner, es indudable que los primeros 15 lugares le corresponderían a Chávez, Sánchez, Finito, Olivares, Arizmendi, Morales, Márquez, Barrera, Canelo, Canto, Saldívar, Macías, Chiquita, Nápoles, Pintor.

Es en los últimos tres o cuatro nombres de esos primeros 15 donde el nombre de José Luis Ramírez empieza a cobrar sentido. Ahí peleando con los Pintor, Maromero, Pipino, Román, Montiel, Arce.

Las peleas de Ramírez contra miembros del Salón de la Fama

1. Pernell Whitaker – Perdió decisión unánime

2. Julio César Chávez – Perdió por decisión técnica

3. Pernell Whitaker – Ganó por decisión dividida

4. Héctor Camacho – Perdió por decisión unánime

5. Edwin Rosario – Ganó por nocaut técnico

6. Edwin Rosario – Perdió por decisión unánime

7. Ray Mancini – Perdió por decisión unánime

8. Alexis Arguello – Perdió por decisión dividida

9. Rubén Olivares – Perdió por nocaut técnico

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